La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

jueves, 12 de diciembre de 2013

El sueño te muestra la cara oculta de lo que no quieres ver. Y es tan cierto, por ser tan libre. En cuanto opinas te despiertas...

martes, 10 de diciembre de 2013

Decir tanto sin decir nada...

Te quedas mirándome con esos ojos tuyos inocentes e inmensos. Da igual que a veces no te sostenga la mirada, yo sé que tú sabes. La tuya es una mirada sin filtro; me roba una pizca de amor con cada pestañeo.

Soy consciente de que te aburro a besos y abrazos. A pesar de tu paciencia, me protestas levemente, eres así de delicado. Aunque me emocionas como nadie, cuando te acercas sin esperarlo, y te pegas a mi lado o a mi pecho, entregándote a tus sueños.

Ya cada vez menos, pero saber que estás fuera, me hace estar pegada a la ventana, por si me llamas, por si te veo venir, por si llueve, por si no te oigo.

Adoro nuestros momentos íntimos: tú dormido en el sofá, mientras yo te observo. Te he robado fotos de todas tus posturas, es que estás tan bello...

Saber que serás tú el primero que vea cuando despierte, hace que mis madrugones tengan una dosis de ternura, suficiente para salir ahí fuera con el corazón caliente.

Me alegras el alma. Cuando llegaste a mi vida, no podía ni imaginar lo que podría llegar a quererte. Jamás pensé que alguien como tú pudiera romperme todos los esquemas y creencias. Has cambiado mi forma de pensar, de querer, mis conductas... Soy más dulce, soy tan dulce contigo que empalago. Me has tirado a la basura conductas de años, así, sin más. Sin una charla, ni una opinión; sólo con esos ojos tuyos que dicen tanto sin decir nada.

Ahora mismo me has robado una sonrisa. Te mueves tanto cuando duermes, que cualquier postura te queda simpática. 

Me encanta hablarte bajito al oído cuando estás dormido. A veces, incluso, haces como que me escuchas. No dices nada, nunca dices nada. Prefieres hablarme a tu manera, y así nos entendemos.

El hecho de que seas mi gato, es lo de menos. Para mí eres lo más.