La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

sábado, 10 de octubre de 2015

En días así...

   En días así, me pregunto qué hago aquí tomando una solitaria menestra de verduras, -aunque sean variadas-, mientras mi familia degusta una enorme paella de celebración. Aunque mi alma esté sentada a la mesa, y se haya tomado hasta los postres, lo cierto es que estoy a setecientos kilómetros de distancia.

   En un día como hoy, podría hasta decir que he recorrido esta distancia en vano. Que al menos allí, disimulaba la soledad en diez minutos de ida y la recuperaba en quince, porque la vuelta se torna siempre más pesada.

   Allí al menos, el susto y el miedo, no serían los únicos ocupando asiento a mi lado, mientras espero turno en la consulta.

   Todo a mi alrededor se ha tornado inestable, se me tambalean las convicciones, se me agota la ilusión, me ahogan las dudas, la culpa es mi sombra, a veces me duele hasta el aire... Me siento triste. Todo se ha ido. No hay nada,

   ¡Albricias! No hay nada ¡por fin!

   Ahora sí, Ahora más que nunca me quedo aquí. Abrazando este vacío tan prometedor.

   Me quedo en mi vida,

   En días así, la respuesta siempre es la misma: ¿cómo no lo hice antes?