Escribir en un blog, es casi como tener un amigo secreto a quien contarle tus sombras. Diría que es incluso mejor. El amigo siempre intentará desmenuzar concienzudamente la sombra, confundiendo la confianza con el derecho, por haber sido elegido.
Por el contrario, las palabras escritas en un espacio olvidado, y a la vez tan abierto, recrean el simulacro perfecto donde exponerte sin ser observado.
Atreverse sin que te lean...
Tengo el oficio un poco oxidado. Atropellado. Sé que hay un verbo que da sentido, sé que hay un sustantivo que lo dirige y hasta sé que lo ayuda un predicado.
El tema es: ¿cómo ordenar las frases para que tengan significado?
Me paso del verso a la prosa, del dolor a la sombra, de la soledad al agobio...
Oxidado, está sin tinta la musa muda del pasado, la que busca agua en el futuro, en este texto desordenado.
Menos mal que nadie lo lee...
Volveré.
@mg