Wow!
Montar en la montaña rusa es lo que tiene, lo ves todo desde el vértigo
y con las emociones disparadas. Hasta que te das cuenta de que te da más vértigo
bajarte que seguir en la locura del sube y baja.
Aquí estoy, subida a ella (nunca lo creí posible...) con la mirada desenfocada,
con pérdida total de equilibrio y respirando a trompicones.
Me da que está perdiendo velocidad, menos mal,
a ver si se para y me bajo. Que aunque con tiritera en las piernas,
seguro que me reiré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario