Necesitamos el símbolo. Y nos gusta con público,
por eso hacemos hogueras compartidas.
Nos reconforta sentirnos acompañados.
El símbolo nos da licencia. Por eso nos reunimos para gritar lo que nos ahoga,
aunque creamos gritar goles.
Por eso nos permitimos, aunque sea una vez al año,
quemar, destruir, hacer desaparecer aquello que nos limita la vida.
La compañía nos da valor, nos unifica.
Acabo de decirle sí a una hoguera.
Hoy toca quemar y danzar alrededor del fuego.
En compañía...
No hay comentarios:
Publicar un comentario