La vida es bella... Hay que estar a juego.
Ponte tan guap@ que cada vez que pases por el espejo cruja!
Buen día.
La Palabra es tan libre que da pánico...
(Benedetti)
viernes, 31 de mayo de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
La venganza de la fresa ...
Hoy la mermelada estaba ácida.
Durante años he rechazado la de fresa por un recuerdo tonto adolescente. Un helado con ese sabor me hizo vomitar y desde entonces sólo toleraba la fresa natural.
Hasta que mi compañera de piso compró mermelada de fresa, y yo aburrida de las tostadas mediterráneas, me la unté en pan. Me sentó muy bien, aun a mi pesar, diré que hasta estaba riquísima.
Pero por esas cosas tontas de llevar las lealtades hasta el extremo, aún había en mi un sentimiento de traición a mi principio de odio a todos los derivados de aquella cruel fresa convertida en polo, que tuvo la desfachatez de indigestarme.
Y para vengar esa infidelidad, volví a comprar mermelada de albaricoque, porque ¡yo siempre he sido de albaricoque o ciruela!
Error. Después de probar las bondades de la fresa confitada, el albaricoque me ha decepcionado. Muy a mi pesar, muy muy a mi pesar... ¿Pero cómo puede ser? ¡No le puedo hacer esto al albaricoque! ¡Con los buenos ratos que me ha dado!
Pues ya ves, es que está ácida. O es la marca o es que el albaricoque ya no te pone...
¿Tendré valor para elegir la mermelada que me apetezca, sin atender a sobornos mentales ni lealtades ridículas? ¿Podré hacerlo sin bajar la mirada para no cruzarme con los otros sabores?
Esto promete.
Una cosa es cierta: no quiero ácidos en mi vida. No, si puedo elegir.
Durante años he rechazado la de fresa por un recuerdo tonto adolescente. Un helado con ese sabor me hizo vomitar y desde entonces sólo toleraba la fresa natural.
Hasta que mi compañera de piso compró mermelada de fresa, y yo aburrida de las tostadas mediterráneas, me la unté en pan. Me sentó muy bien, aun a mi pesar, diré que hasta estaba riquísima.
Pero por esas cosas tontas de llevar las lealtades hasta el extremo, aún había en mi un sentimiento de traición a mi principio de odio a todos los derivados de aquella cruel fresa convertida en polo, que tuvo la desfachatez de indigestarme.
Y para vengar esa infidelidad, volví a comprar mermelada de albaricoque, porque ¡yo siempre he sido de albaricoque o ciruela!
Error. Después de probar las bondades de la fresa confitada, el albaricoque me ha decepcionado. Muy a mi pesar, muy muy a mi pesar... ¿Pero cómo puede ser? ¡No le puedo hacer esto al albaricoque! ¡Con los buenos ratos que me ha dado!
Pues ya ves, es que está ácida. O es la marca o es que el albaricoque ya no te pone...
¿Tendré valor para elegir la mermelada que me apetezca, sin atender a sobornos mentales ni lealtades ridículas? ¿Podré hacerlo sin bajar la mirada para no cruzarme con los otros sabores?
Esto promete.
Una cosa es cierta: no quiero ácidos en mi vida. No, si puedo elegir.
domingo, 26 de mayo de 2013
De nubes y pucheros ...
Y es ahora que te entiendo, Tere o Teresa; de Ávila, de Jesús o de la patria entera.
Que vivo sin vivir en mi, y no es que yo espere una vida alta, que va, ni mucho menos.
Que lo mío es más de tocar las nubes entre pucheros.
Lo mismo quemo cebolla que derramo sopa.
Los pensamientos me abruman , me dispersan, me alejan de mi, al tiempo que el vapor los deshace y me trae de vuelta.
Que no estoy en mi, que no.
Lo peor es no saber dónde me voy, a quién busco y a quién no encuentro.
Miro y no veo, oigo y no escucho, piso y tropiezo. A veces me parece estar viviendo un cuento.
No me ubico, me pierdo. Ni el gps consigue que la bola verde me lleve hacia donde se mueve.
Funciono por inercia, en modo autómata. Mientras mi mente me cuenta hacia dónde viaja.
Que vivo sin vivir en mi.
A ratos vuelvo, eso sí. Lo justo para despejar las nubes y apagar el fuego.
lunes, 20 de mayo de 2013
Dracaena ...
Bambú para mi "chi", "qì" "ka" o flujo vital.
Bambú para mi norte, sur, este y oeste.
Porque cuando florece y consigue dar fruto,
todo el bambú muere.
Porque su semilla se asegura de que podrá sostener
a la planta en su madurez.
Bambú para esos días en que parece
que no pasa nada.
Y para esos otros en que crezco
a su velocidad.
Bambú que canaliza, transmite,
aísla, resiste y se muestra flexible.
Hace música, revitaliza
me ofrece amor y abundancia.
Embellece lo que toca
y además decora mi jardín.
viernes, 10 de mayo de 2013
Fotos ...
La de la cara seria con el jersey de líneas negras,
la de hombros pequeños y postura recta.
La que toda de blanco, como ellas,
se distingue por mirar hacia la izquierda.
Aquella de gafas oscuras y aspecto confuso.
Esa que empieza a sonreir,
sin saber si blanco y negro o color...
Sin saber qué decidir.
La que fuma rubio del caro,
mientras sostiene una cerveza.
Siempre a un lado,
siempre ausente.
Esa rubia que posa con corsé,
la que atrapa copos de nieve.
Ese pibón de gafas oscuras
y abrigo verde.
En todas estoy, todas he sido...
Todas soy.
martes, 7 de mayo de 2013
Al final del día ...
Pfff.... ¡Si me he olvidado de pensar en un nuevo nombre para esto! No sé qué hago con el tiempo... Se me van los días en desayunar lento, hablar con los vecinos, montar en bicicleta, sentarme en terrazas, ir de compras, paseos nocturnos, soñar en alto, recibir y mandar flechazos, ir a los chinos, descubrir nuevos trayectos de retorno cada vez que vamos al centro comercial, comprar cuponazos, jugar en el parque, observar caracoles...
No creo haber vivido tan plenamente nunca. Es lo que tiene atreverse a soñar ancho. Teniendo en cuenta que nos educan para pensar, imaginar, esperar, y vivir en estrecho... No está mal hacerlo al menos una vez en la vida.
Yo quería hablar de ese "clic" que se activa y lo jode todo o por el contrario te alegra la vida. Ese que sucede cuando menos te lo esperas y se manifiesta con un gesto, una palabra, una sensación o quizá con un asco... ¿Dónde narices está el interruptor? ¿Y quién le da al on/off?
Si está "on" tienes todo un mundo de posibilidades ante ti, pero como se ponga "off" ya no hay retorno... Se acabó. Y da igual lo intenso que haya sido lo vivido, en un clic te quedas con lo puesto.
También quería hacerle un guiño a mi padre, hace unos cuantos años que se le paró el corazón. Siempre me pregunto qué pena llevaría encima como para que se le partiera... Al menos ya le recuerdo desde la alegría y el orgullo de ser hija suya. Una pena que te fueras tan pronto, con lo bien que escribias... Y todo lo demás.
El italiano interesante con el que hemos pasado parte de la tarde también ha contribuído a que el día de hoy haya estado bonito. Y como cada vez que mi compi se marcha, me da por contarle estas cosas a la pantalla de mi portátil, así que buenas noches gente guapa.
Sed auténticos, soñad ancho e imaginad a lo grande.
Besotes.
No creo haber vivido tan plenamente nunca. Es lo que tiene atreverse a soñar ancho. Teniendo en cuenta que nos educan para pensar, imaginar, esperar, y vivir en estrecho... No está mal hacerlo al menos una vez en la vida.
Yo quería hablar de ese "clic" que se activa y lo jode todo o por el contrario te alegra la vida. Ese que sucede cuando menos te lo esperas y se manifiesta con un gesto, una palabra, una sensación o quizá con un asco... ¿Dónde narices está el interruptor? ¿Y quién le da al on/off?
Si está "on" tienes todo un mundo de posibilidades ante ti, pero como se ponga "off" ya no hay retorno... Se acabó. Y da igual lo intenso que haya sido lo vivido, en un clic te quedas con lo puesto.
También quería hacerle un guiño a mi padre, hace unos cuantos años que se le paró el corazón. Siempre me pregunto qué pena llevaría encima como para que se le partiera... Al menos ya le recuerdo desde la alegría y el orgullo de ser hija suya. Una pena que te fueras tan pronto, con lo bien que escribias... Y todo lo demás.
El italiano interesante con el que hemos pasado parte de la tarde también ha contribuído a que el día de hoy haya estado bonito. Y como cada vez que mi compi se marcha, me da por contarle estas cosas a la pantalla de mi portátil, así que buenas noches gente guapa.
Sed auténticos, soñad ancho e imaginad a lo grande.
Besotes.
lunes, 6 de mayo de 2013
Y otra vuelta más alrededor del sol...
Al borde de uno más... Y con voluntad de que sea uno menos. Donde no se repitan los que han venido siendo hasta ahora.
Los he tenído insulsos, irrelevantes, trágicos, novedosos, mágicos... Algunos los he vivido intensamente y otros se han pasado sin gastar.
Me gustaría decir que en todos los casos el guión lo he escrito yo, pero lamentablemente la mayoría ya me venía escrito. Sí, ya sé, algunos pensaréis que los días son lo que decidimos hacer de ellos y con ellos. Pero supongo que ni tenía conciencia ni voluntad para cambiarlo.
En cuanto pude hacerlo, me calcé el zapato de gigante y di mis primeros pasos... ¡Pasazos! Y así sigo, levantando polvo en el camino.
La inercia y la costumbre hacen, que a ratos, busque el guión adaptado para cada situación. Hasta que me pillo en la trampa y me lo escribo yo misma.
Quizás sea el momento de tirar la goma de borrar a la basura. Al fin y al cabo, lo escrito, escrito está; lo vivido, vivido está, y lo que no, también. Aunque con ello tenga que ponerme a pensar en otro título para este blog, y buscar otra imagen... Menuda pereza.
Sí, la cifra cambia, se suma uno más. Pero no es uno más: es uno nuevo, a estrenar. Lleno de meses, de días, de horas, de minutos, para llenarlos de vivencias. Para darme el gustazo de cambiar rumbos, opiniones, costumbres... De aspecto, de lugar, de casa, de cama...
Puedo vivir un mundo en un solo día. Quizás no necesite mucho tiempo más para darle sentido a mi existencia.
Aún me quedan cuatro días para intentarlo.
Los he tenído insulsos, irrelevantes, trágicos, novedosos, mágicos... Algunos los he vivido intensamente y otros se han pasado sin gastar.
Me gustaría decir que en todos los casos el guión lo he escrito yo, pero lamentablemente la mayoría ya me venía escrito. Sí, ya sé, algunos pensaréis que los días son lo que decidimos hacer de ellos y con ellos. Pero supongo que ni tenía conciencia ni voluntad para cambiarlo.
En cuanto pude hacerlo, me calcé el zapato de gigante y di mis primeros pasos... ¡Pasazos! Y así sigo, levantando polvo en el camino.
La inercia y la costumbre hacen, que a ratos, busque el guión adaptado para cada situación. Hasta que me pillo en la trampa y me lo escribo yo misma.
Quizás sea el momento de tirar la goma de borrar a la basura. Al fin y al cabo, lo escrito, escrito está; lo vivido, vivido está, y lo que no, también. Aunque con ello tenga que ponerme a pensar en otro título para este blog, y buscar otra imagen... Menuda pereza.
Sí, la cifra cambia, se suma uno más. Pero no es uno más: es uno nuevo, a estrenar. Lleno de meses, de días, de horas, de minutos, para llenarlos de vivencias. Para darme el gustazo de cambiar rumbos, opiniones, costumbres... De aspecto, de lugar, de casa, de cama...
Puedo vivir un mundo en un solo día. Quizás no necesite mucho tiempo más para darle sentido a mi existencia.
Aún me quedan cuatro días para intentarlo.
miércoles, 1 de mayo de 2013
En la rueda ...
¿Qué poder le has dado a tus palabras, que queman todo lo que tocan? ¿Qué códigos ha despertado el timbre de tu voz?
Esa manera tuya de eliminar distancias, y esa manera mía de volverlas a poner.
Que te pido y me das... Y cuando me das me asusto. Y otra vez en la rueda, donde sólo yo doy vueltas.
Que no me manejo, no.
Dicen que es como montar en bicicleta... Ya. Pero es que antes de saber montar bien, me di unas cuantas leches...
Que te pido y me das... Y cuando me das me asusto. Y otra vez en la rueda, donde sólo yo doy vueltas.
Que no me manejo, no.
Dicen que es como montar en bicicleta... Ya. Pero es que antes de saber montar bien, me di unas cuantas leches...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)