La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

martes, 7 de mayo de 2013

Al final del día ...

Pfff.... ¡Si me he olvidado de pensar en un nuevo nombre para esto! No sé qué hago con el tiempo... Se me van los días en desayunar lento, hablar con los vecinos, montar en bicicleta, sentarme en terrazas, ir de compras, paseos nocturnos, soñar en alto, recibir y mandar flechazos, ir a los chinos, descubrir nuevos trayectos de retorno cada vez que vamos al centro comercial, comprar cuponazos, jugar en el parque, observar caracoles...

No creo haber vivido tan plenamente nunca. Es lo que tiene atreverse a soñar ancho. Teniendo en cuenta que nos educan para pensar, imaginar, esperar, y vivir en estrecho... No está mal hacerlo al menos una vez en la vida.

Yo quería hablar de ese "clic" que se activa y lo jode todo o por el contrario te alegra la vida. Ese que sucede cuando menos te lo esperas y se manifiesta con un gesto, una palabra, una sensación o quizá con un asco... ¿Dónde narices está el interruptor? ¿Y quién le da al on/off?

Si está "on" tienes todo un mundo de posibilidades ante ti, pero como se ponga "off" ya no hay retorno... Se acabó. Y da igual lo intenso que haya sido lo vivido, en un clic te quedas con lo puesto.

También quería hacerle un guiño a mi padre, hace unos cuantos años que se le paró el corazón. Siempre me pregunto qué pena llevaría encima como para que se le partiera... Al menos ya le recuerdo desde la alegría y el orgullo de ser hija suya. Una pena que te fueras tan pronto, con lo bien que escribias... Y todo lo demás.

El italiano interesante con el que hemos pasado parte de la tarde también ha contribuído a que el día de hoy haya estado bonito. Y como cada vez que mi compi se marcha, me da por contarle estas cosas a la pantalla de mi portátil, así que buenas noches gente guapa.

Sed auténticos, soñad ancho e imaginad a lo grande.

Besotes.

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