La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

domingo, 19 de octubre de 2014

A mar abierto

Va viniendo,
trae el escozor de la sal en cada ola.
No precisa de orillas ni de puertos,
¿a qué razón atiente?
no sé.

Puede incluso,
que carezca de argumentos.

Llega,
siempre llega a encallar,
en la playa donde me encuentro.

Cansancio...

Quizás esta noche -se dijo-, pero los sueños, como cada día, hacían lo posible por robarle la voluntad. Llegaban con la luz intermedia y esperaban pacientes en el sofá. De nada servían los propósitos de mando y portátil, daba igual la postura que adoptara...
Era suya, de nuevo, otra noche, sin poder evitarlo.

lunes, 25 de agosto de 2014

Cuento improvisado ...

-Vamos, vamos, calma, de uno en uno -dijo el duende del jardín-.
-¡No queremos más danza sincronizada de mariposas! -gritaron las hormigas todas a la vez para hacerse oír-.
-¡Pero sólo quedan dos días para la fiesta mayor del jardín! -exclamó el caracol más anciano-.
-Puesto que las hormigas se oponen a repetir la actuación de todos los años -contestó el duende-, propongo que sean ellas las que sustituyan a las mariposas y nos sorprendan con su ingenio.

Y llegado el día, comenzaron a congregarse hormigas de todos los jardines colindantes. Los habitantes del jardín observaban estupefactos cómo se iban amontonando unas encima de las otras, sin entender la razón de aquella extraña manera de actuar. Hasta que por fin, comprendieron que sus amigas les habían obsequiado con el mejor castellers que hasta ahora, habían presenciado.

La nota de humor la pusieron los caracoles; literalmente se les vino la casa encima, al contemplar tan bello espectáculo.

La fiesta fue un éxito.

lunes, 18 de agosto de 2014

Lo bueno al abandonar 
tu zona de confort,
es que encuentras otras,
realmente confortables.
La libertad molesta.
Nuestro trabajo interior,
es intentar no entrar en el juego 
de los castigadores.
Aprovechan cualquier circunstancia,
para mostrarnos cuán inapropiados somos,

¡Pues démosles motivos!

sábado, 16 de agosto de 2014

Hay distancias insalvables,
y lejos del lamento,
quizás el verdadero aprendizaje
consista
en dejarlas crecer.

viernes, 11 de julio de 2014

Inesperado...

Era un día de música y fiambrera. Saqué esta foto para mostrarle a una amiga el entorno, y ya que estaba la colgué en la página del concurso que los chicos del carmanyola sound, habían organizado en instagram, con motivo del encuentro.

Pues bien, ¡que lo he ganado!

Inesperado, gratificante y feliz de que algo tan pequeño me aporte tanta ilusión :-)
En un post anterior, la foto acompañaba a esta frase: "la vida te regala vida, es lo mejor que sabe hacer"... ¡Y tanto!



                                     

martes, 8 de julio de 2014

                                               Tantos colores delimitando espacios...

                                                            Y las mismas estrellas ahí para todos.

miércoles, 25 de junio de 2014

Sant Joan...

Ya va para dos hogueras de San Juan que estoy aquí. Este año lo hemos celebrado con los vecinos de la calle. 

                                           
                                                         

martes, 17 de junio de 2014

Sencillo y natural ...

Ellos me aportan grandes dosis de sabiduría y ternura. Ni diez años de retiro y meditación me habrían aportado tanto. Aún me sorprende cómo el pequeño felino, ha sido capaz de llevarme a rincones de mí misma que desconocía... Y sin mediar palabra. Por eso, a veces, diría que cada vez más, me gusta hablar en imágenes:

Curioso y juguetón...



                                                         
 

                                                                                                                         


      Se siente bien...                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      



Fin de curso. Bambalinas al aire libre esperando su turno para actuar. Literalmente "se la pela" los nervios, el público y si van a recordar o no la canción. Qué no daría yo! Por tanto arte natural.



La vida te regala vida, es lo que mejor sabe hacer...

                                                                 
                                                                     


Y ejemplos diarios de superación...


miércoles, 11 de junio de 2014

Sed ...

La culpa es de la sed -se decía siempre-. Con este calor era mucho más apetecible saciarla que simplemente calmarla. O eso creía. De nuevo los efluvios le acompañaban a casa; y hasta era de agradecer que le llevaran un poco en volandas.

Era maravilloso sentir cómo el líquido fresco y protector le adentraba en la inmensidad del "todo es posible". Surfeaba las emociones, le envalentonaba la euforia de la ola; esa misma que sin remedio siempre le devolvía a la orilla.

Ese par de cervezas traían de vuelta- de nuevo, otra vez-, esa pena que arrastraba y escocía en los ojos. ¿Beber para olvidar? Más bien, beber para recordar.

En algún momento siempre se separaba de él mismo: ya no sujetaba el vaso, a duras penas soportaba el peso de su vulnerabilidad. Expuestas sobre la mesa, a modo de muestrario, identificaba sus penas. Le dolían hasta decir basta. Entonces sabía que era el momento de ir a llorarlas en soledad. Porque no se podían explicar. Más bien las sentía como un tornado que arrasa todo a su paso. Nunca terminaban de destrozarle, como nunca terminaban de irse.

Maldita sed. Maldita cerveza de la verdad.

Los efectos pasarían pronto. El dolor le duraría semanas: las mismas que la última vez.


jueves, 5 de junio de 2014

Dirás que no hiciste promesas,
tal vez lo habría creído, si no me hubieses mirado
 más de la cuenta.


viernes, 23 de mayo de 2014

Menos mal que la primavera nos altera todo y nos salva del encefalograma plano...
(...) Importa mucho y el todo, una grande y muy determinada determinación, de no parar hasta llegar, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabájese lo que se trabajare, murmure quién murmurare, siquiera llegue allá, siquiera se muera en el camino, siquiera se hunda el mundo, como muchas veces parece. (Teresa de Ávila)

miércoles, 14 de mayo de 2014

Ratitos...

La buena vida...

                                            


Las buenas celebraciones...

                                                 

El buen amor...

                                         

El buen sol...

                                         

La buena música...

                                      

La buena compañía...

                                          

martes, 13 de mayo de 2014

La vida mancha ...

Quiero que la vida me toque -me repetía constantemente-. Después de este año, puedo asegurar que al menos, la vida mancha. Sobre todo a la hora de comer si convives con niños.

Criar es educar sin descanso, es cierto. Pero lo que olvidamos, es que ellos también nos educan a nosotros. Y a la vida no se le ocurrió otra cosa que ponerme a dos crios de cuatro años para mostrarme que vivir es toquetearlo todo, todo.

Comprobar cómo sus manos impregnadas de sabores varios se posan y decoran cualquier superficie, me hace pensar -después de sobreponerme a la situación- que quizás mis superficies eran pelín asépticas. Y que si no saboreo la vida con los dedos, dificilmente le voy a pillar el gusto a esto de vivir.

No voy a negar lo desesperante que es la plastilina y sus increíbles utilidades; o cómo la manera que tienen de hidratar su cara y pelo con petit suisse, me hace jurar en arameo. Para enfrentar estas situaciones se requiere mucho autocontrol, un potente limpiador y un gran sentido del humor para partirte de risa por sus ocurrencias -cuando no te ven-. Esto me hace pensar que no puedo limitarme a mi propia visión de las cosas. Está bien fortalecer mi criterio, pero sin perder de vista que hay tantas posibilidades como perspectivas. El hecho de que el petit suisse -hasta ahora- es considerado un yogurt al queso, no quiere decir que no se pueda usar como crema limpiadora, blanqueador de suelos o un cremoso champú.

Flexibilidad. Me están anulando las normas a base de golpes de espontaneidad y descaro. Preguntones hasta decir basta -es cierto- pero qué manera tan sencilla de recordarme que curiosear es descubrir. ¿Puedo probarlo? - Sugieren ante cualquier alimento desconocido-, y lo prueban, lo escupen, lo dejan a medias o lo comen. Pero ¿acaso hay otra manera de saber lo que te gusta y lo que no? Con ello reconozco, que quizás demasiado a menudo, rechazo encuentros y posibilidades de ricas experiencias, sólo porque a primer golpe de vista no me resultan atractivas.

Que rechacen mi beso o mi abrazo, lejos de hacerme sentir mal, me enseña a dosificar el dar, a no abrumar, a recibir su amor cuando quieren darlo; a respetar que no quieran recibir. Intento transformar la exigencia velada que lleva un "dame un beso", por la claridad de un "me gustaria darte un beso". Algunas veces me contestan que a ellos no, con lo cual observo que la frustración sigue dando pellizquito, y que la edad no anula las ganas de ser correspondida.

Ellos me muestran, que la vida ha de pasar por mi. Y si mis días no me manchan, no tienen sabor, no son curiosos ni espontáneos, probablemente, la vida esté pasando de largo... Y de mí.








lunes, 12 de mayo de 2014

Me pregunto qué sentido tiene mantener deseos a largo plazo, si soy y me siento breve. ¿Por qué esperar? Si es bueno para mi, cuanto antes mejor; si no va a ser bueno, mucho mejor cuanto antes.

miércoles, 7 de mayo de 2014

23:18 h. Sin título

Hay tardes, jodidas tardes, en que las dolorosas consecuencias de aquella puñetera elección, se empeñan en visitarme todas juntas.

Y de nada me sirven mis avances, ni cursos ni talleres. Ni lo aprendido en los libros del Riso, el Bucay, el Dyer ni la madre que los parió. Y es que me agarran en el pecho y en la voluntad. A duras penas mantengo la compostura  fingiendo atención, cuando lo que en verdad me gustaría es que dejaran de invocar a mis viejos fantasmas.

Hay tardes en las que rogaría a los dioses un viaje al pasado, con tal de no tener estas tardes en el futuro.

No hay presente, no hay aceptación ni perdón; kilos de vano sufrimiento, herida lacerante que duele y escuece. No es nada inteligente dejarme asustar a estas alturas, lo sé; peor aún es fingir que esta puta arena movediza no me traga en tardes como esta.

Pues me ha tragado sí, estoy de arena hasta las trancas. Es lo que hay.


lunes, 14 de abril de 2014

Qué poco discurso necesita el amor para expresarse. Cuando se da y se deja ser, no necesita de entendimientos ni afinidades. Las palabras sobran todas.

El amor no entiende de especies ni razas; llega y se queda, sin más. No aportamos nada, no contribuimos a que suceda, sólo sucede.


miércoles, 2 de abril de 2014

Rinitis emocional ...

Tengo unos revoltijos en el cuerpo, que más bien parecen síntomas de alguna fiebre primaveral. Hace tiempo, alguien me habló de lo que ocurre cuando, sin saber por qué, su cara se te queda hasta en las curvas de las venas. Por aquel entonces, me creía inmune a estas patologías.

Bien es verdad que tengo las hormonas lloronas, pero es que es pensarte y emocionarme; verte y mostrar la más tonta de las risas...

Y no puedo evitar, borrar de la faz de la tierra y de tu vida, tus deberes y lealtades. Si por mi fuera, eliminaría tu entorno de un soplido; para que sólo te quedes tú, con tus emociones emergentes y tus ganas de oxígeno.

Porque yo te siento libre y cómplice. Porque veo sólo lo que imagino. Porque tengo una tarde llena de palabras esperando; por si llegas y las aireas, por si las tuyas complementan las mías.

Igual sólo son mis defensas, que están bajas, y me ha entrado la primavera...



sábado, 29 de marzo de 2014

A las dos serán las tres.

Quizá duermas,
o insomne de sueños
cuentes estrellas en el balcón,
tal vez...

Una hora robada al descanso
recibiendo con prisa el amanecer.

¿Y para qué más luz?
Si de nuevo, tampoco esta vez
ni estás
ni estarás... A las tres.


                           

martes, 25 de marzo de 2014

Caen solas.

Resbalan silenciosas sin cargas,
sólo caen.

Lástima que su transparencia,
no revele sus quejidos.

Caen sin que pase nada,
o tal vez caen,
porque pasa todo.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Abrazar lo difícil, o tirar para lo fácil...?

Contemplando a mi gato dormido, me doy cuenta de que yo no hubiera sido una buena madre. Este pequeño me provoca un amor tan profundo, tan desconocido, tan desproporcionado, que tengo que reprimir constantemente el deseo de abrazarlo y no soltarlo. Y es ahí cuando he caído en la cuenta de que eso es lo fácil. 

Fácil es manejar a tu pequeño, a tu nene, a tu rey de la casa a tu antojo. Formatearlo a tu imagen y semejanza, que sea tu extensión. Fácil es hacerlo dependiente, que ni coma, ni beba, ni haga pipí, si no es a través de ti. Fácil es que tú sepas lo que le gusta, lo que le sienta bien. Que lo aprenda bien prontito, para que no pueda prescindir de tus platos hasta que otra se los prepare, nunca mejor que tú, por supuesto.

Fácil es chantajearlo con promesas de juguetes y chuches, ante cualquier atisbo de rebeldía por su parte. Fácil es tener una marioneta como hijo.

Porque lo difícil, es ser madre que educa hacia la independencia. Difícil es enseñarle a ser autosuficiente. Pasarte horas hasta que aprenda a vestirse solo, aplaudirle el par de cucharadas que ha tomado aunque haya derramado el resto de la sopa. 

Difícil es no cobijarlo en tus brazos cuando llora porque le han quitado el columpio, en vez de enseñarle que la frustación forma parte de la vida, y que hay que esperar el turno, porque el parque es de todos.

Difícil, tremendamente difícil, es no pasarte el día comiéndotelo a besos, porque eso fomentaría el apego, aunque tú prefieras que esté pegado a ti. Dificilísimo es respetarle sus opiniones (que las tiene), responderle a todas sus preguntas con argumentos, no con el fácil "porque sí". Observar su creatividad y fomentarla, aunque eso suponga horas de piano electrónico y pinturas en las paredes. 

Atención, más difícil todavía: si el niño quiere hacer jabalina, que lo haga. Aunque tú ya tengas toda la equipación de fútbol en casa. ¡Eso es tremendo! Te acaba de joder los partidillos domingueros donde al imberbe se le muestra como futura estrella,  para envidia y escozor de los otros padres.

Lo difícil son los marcajes, los límites. Quitarle el plato de la mesa si juega con la comida, para que con ello aprenda que hay un tiempo para todo, y a la vez permitir que se embarre hasta las orejas, para que el juego forme siempre parte de su vida.

Pero sobre todo, difícil es ser madre coraje. O sea: tener el coraje de ser este tipo de madre. Y haberlas haylas, doy fe. Conviven a diario con la duda, se cuestionan, se reciclan, inventan... Nunca pierden de vista que educan a sus hijos para ser personas, no para formar parte del mobiliario. 

Yo hubiera sido un desastre. Si ahora mismo me muero por despertar a mi gato... Aplausos, madres que Sois y dejáis Ser.

lunes, 27 de enero de 2014

Qué grande se me hace esta hoja en blanco,
sería un error
intentar llenarla de palabras vacías.

Será el sosiego,
que me enmudece.



jueves, 2 de enero de 2014

Propósito diario...

Me pregunto si tanto propósito para el nuevo año, no son más que nuevas excusas disfrazadas de intenciones para seguir alejados de nosotros mismos.

"... Me pongo a régimen, me apunto a clases de inglés, aprendo zumba, hago tres cursos de lo que sea..." No sé, me suena a llenar horas. Hacer por hacer, por justificar. Sentimos culpa por no habernos atendido lo suficiente.

Cuidarse es darse horas y no gastarlas tontamente en ocios de moda que además, contribuyen a acelerar y complicar el ritmo diario. 

Tenemos tanta facilidad para hacer difícil lo fácil, que ir a una simple clase de aerobic puede aportarnos más fatiga mental que una buena sudada. 

Resulta triste pensar, que cuanta más actividad tengamos, más interesantes resultamos. A mi me parece que lo único que conseguimos es perdernos entre tanta cosa.

Yo creo que un buen propósito diario, sería buscar un tiempo para no hacer nada, para escuchar los ruidos que hace nuestra nariz al respirar, para aguantar los picores de la piel. Para reirnos con los gorgoteos de las tripas... Para descubrir cómo suena mi cuerpo y reconocerle en la multitud.

Lo peor del 1 de enero, es que se acaba el 2. Claro que, en cuestión de propósitos, eso es justamente lo mejor.