He vivido de otra forma,
solo es eso.
No cumplo con los cánones establecidos,
pero ¿quién dice que lo establecido es lo ideal?
Yo diría que es ideal para diluirte, para perder tu identidad.
Aceptas las normas y las jergas de la comunidad a la que ingresas.
Se han tomado la molestia hasta de establecer tiempos para noviazgos,
casamientos, lutos...
Me aburren esos tiempos, sobre todo los del cortejo. Creo en la chispa
instantánea, en la magia del encuentro. Si eso se da, sucede en un instante,
¿a qué tanta espera para entregarse? Si no hubo chispa, en serio, retírate,
por mucho cortejo que le quieras poner, la magia nunca sucederá.
Yo prefiero vivir las sacudidas de las chispas. Claro que si no hay fuego,
no hay chispas...
¿Alguien de ahí arriba se olvidó de avivarlo?
La Palabra es tan libre que da pánico...
(Benedetti)
martes, 31 de julio de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
Parecería ...
12:28, 30 de julio del año en que todo acaba, o todo empieza.
Las horas me pesan hoy, apenas llevo tres en pie y ya puedo asegurar que hoy me van a pesar.
Tengo un ejército de hormonas poderosas jugando a las guerrillas en mi cuerpo. Tan pronto me aceleran como me dejan pasiva. Incluso diría que hoy mis emociones están de botellón, a juzgar por los vaivenes de sube y baja...
A pesar de la actividad interior que tengo, parecería que estoy en un estado de calma y quietud, pero solo lo parecería. Supongo que no puedo hacer otra cosa que quedarme quieta, todos mis interiores están demasiado ocupados en sus guerras y botellones como para enviar actividad a mis extremidades.
Observaré el paso de las horas, a través de esta parálisis externa, sin la menor intención de hacer que algo ocurra. Y si ocurre, a través de mi, será porque el tiempo, o la ilusión del tiempo nunca se detiene.
Las horas me pesan hoy, apenas llevo tres en pie y ya puedo asegurar que hoy me van a pesar.
Tengo un ejército de hormonas poderosas jugando a las guerrillas en mi cuerpo. Tan pronto me aceleran como me dejan pasiva. Incluso diría que hoy mis emociones están de botellón, a juzgar por los vaivenes de sube y baja...
A pesar de la actividad interior que tengo, parecería que estoy en un estado de calma y quietud, pero solo lo parecería. Supongo que no puedo hacer otra cosa que quedarme quieta, todos mis interiores están demasiado ocupados en sus guerras y botellones como para enviar actividad a mis extremidades.
Observaré el paso de las horas, a través de esta parálisis externa, sin la menor intención de hacer que algo ocurra. Y si ocurre, a través de mi, será porque el tiempo, o la ilusión del tiempo nunca se detiene.
viernes, 27 de julio de 2012
¿Verdad Black? ...
Sueño cumplido.
Correr bajo la lluvia
y los truenos.
Y decidir,
decidir,
decidir...
¡Que sí, joder! ¡Que lo hago!
Que Jondalar se quedó en un libro
y los mamuts solo son de peluche...
¿Verdad Black?
jueves, 26 de julio de 2012
De verdad que es fácil ...
Qué fácil es ¿no?
Eliges una silla (esta vez para sentarte), alguien decide sentarse en la que está al lado,y ya está, ya tienes compañera (en este caso) para comentar, para sonrisas cómplices, para despotricar por tanta pregunta repetida... Es que han sido muchas, de verdad (las preguntas), e innecesarias. Tú ya me entiendes. Si tú, mi compi de silla, la artista camuflada que se ha pegado la paliza del siglo tomando notas para disimular.
Aunque no ha habido ocasión para más tiempo de encuentro, la promesa de una dirección de correo y el lamento por la caña no compartida, me dibuja una sonrísa mientras disfruto cada vez más de las hermosas sincronías.
Y luego te ponen un chaleco verde y ¡zas! ¡ya formas parte del grupo de los piolines verdes! Teníamos piolines a la carta; decididos unos, con iniciativa otros, algunos más calmaditos y otros protestones y pasivos. Aún así, aprendimos contra reloj a volar juntos, y aunque los vuelos eran más bien lentos y no muy altos, había veces que conseguíamos volar de forma homogénea. Claro que no nos sirvió de mucho, nos ganaron todos los grupos; las gallinas, los cerdos... Pero es increíble cómo formar parte del grupo crea un vínculo de camaradería de por vida (al menos mientras dura el curso).
Este tipo de experiencias (por cierto, he estado en un curso de la UNED estos días), siempre te regalan momentos y encuentros imborrables. Como las risas de la comida, a pesar de la comida...
De verdad que es fácil, si te abres a la vida, las experiencias, las personas, llegan a tu vida y tú solo tienes que vivirlas... Sin necesidad de coaching!
Eliges una silla (esta vez para sentarte), alguien decide sentarse en la que está al lado,y ya está, ya tienes compañera (en este caso) para comentar, para sonrisas cómplices, para despotricar por tanta pregunta repetida... Es que han sido muchas, de verdad (las preguntas), e innecesarias. Tú ya me entiendes. Si tú, mi compi de silla, la artista camuflada que se ha pegado la paliza del siglo tomando notas para disimular.
Aunque no ha habido ocasión para más tiempo de encuentro, la promesa de una dirección de correo y el lamento por la caña no compartida, me dibuja una sonrísa mientras disfruto cada vez más de las hermosas sincronías.
Y luego te ponen un chaleco verde y ¡zas! ¡ya formas parte del grupo de los piolines verdes! Teníamos piolines a la carta; decididos unos, con iniciativa otros, algunos más calmaditos y otros protestones y pasivos. Aún así, aprendimos contra reloj a volar juntos, y aunque los vuelos eran más bien lentos y no muy altos, había veces que conseguíamos volar de forma homogénea. Claro que no nos sirvió de mucho, nos ganaron todos los grupos; las gallinas, los cerdos... Pero es increíble cómo formar parte del grupo crea un vínculo de camaradería de por vida (al menos mientras dura el curso).
Este tipo de experiencias (por cierto, he estado en un curso de la UNED estos días), siempre te regalan momentos y encuentros imborrables. Como las risas de la comida, a pesar de la comida...
De verdad que es fácil, si te abres a la vida, las experiencias, las personas, llegan a tu vida y tú solo tienes que vivirlas... Sin necesidad de coaching!
lunes, 23 de julio de 2012
Por si ...
Y esto por si... ¡No!
Se trata de simplificar, asi que ¡elige de una vez!
Tres camisetas más no te protegen ante nada,
¿por qué les das ese poder?
No necesitas todo ese kit de emergencia para hacer una simple, simplísima maleta.
Para este reto (como para todos), no se necesita un kit material.
Llevas la ilusión, las ganas, el mini-mareo (otra vez, sí), y la sonrísa que te provoca pensar en ello.
¡Qué difícil es elegir! O tal vez no. Lo que pasa es que si eliges, descartas. Y eso hace que te definas,
o mejor, le dices a la sandalia de turno que hable por ti, pero claro ¿quién se supone que eres? ¿A quién van a mostrar tus ropajes?
Con lo fácil que es, con lo simple que es ... ¿cómo puedo liarme tanto?
Al menos he simplificado, lo he metído todo todo, en la maleta pequeña.
Wow!
Se trata de simplificar, asi que ¡elige de una vez!
Tres camisetas más no te protegen ante nada,
¿por qué les das ese poder?
No necesitas todo ese kit de emergencia para hacer una simple, simplísima maleta.
Para este reto (como para todos), no se necesita un kit material.
Llevas la ilusión, las ganas, el mini-mareo (otra vez, sí), y la sonrísa que te provoca pensar en ello.
¡Qué difícil es elegir! O tal vez no. Lo que pasa es que si eliges, descartas. Y eso hace que te definas,
o mejor, le dices a la sandalia de turno que hable por ti, pero claro ¿quién se supone que eres? ¿A quién van a mostrar tus ropajes?
Con lo fácil que es, con lo simple que es ... ¿cómo puedo liarme tanto?
Al menos he simplificado, lo he metído todo todo, en la maleta pequeña.
Wow!
sábado, 21 de julio de 2012
Carta a mi hermano ...
Curiosamente, esta mañana he recibido un mensaje, a la misma hora que decidiste marchar hace ya once años. El mensaje me hablaba de magia. Y aunque era muy temprano, me he despertado y lo he leído. Y aún medio dormida, recuerdo que he pensado "vaya, recibo esto hoy, justamente a la misma hora que mi hermano falleció", y me he vuelto a dormir.
Ahora, ya totalmente despierta, acepto la magia y te escribo esta carta tan necesaria para mi. No te quejes hermano, la de nuestro padre he tardado en escribirla veintidós años.
Nunca he querído pensar mucho en ti. Supongo que también estaba enfadada contigo. Sois unos cabrones, os fuísteis los dos y me dejásteis con todo el pastel. Destrozásteis a mi madre y por protegerla a ella, me destrocé yo. ¿Sabes cómo duele eso?
Lo que no sabía, es que te echo de menos (como me cuesta decir esto). Pues sí, hermano, añoro tu risa, tus consejos (que tanto odiaba en la adolescencia). Añoro tu presencia. Aunque cada vez que nos reunimos, allí te llevamos. Nadie lo dice, pero todos te hacemos un hueco en silencio.
Destilabas vida tío ¿por qué te fuiste? ¿Qué llevabas tan dentro que fuiste incapaz de soltar?
Creo que luchaste solo para darnos una tregua. Aceptaste el sufrimiento a cambio de darnos tiempo para integrarlo, para despedirte cada día. Pero no lo hacíamos. Era imposible que el más vivo de todos se apagara.
Te llevaste tus secretos contigo. Tu sonrísa siempre lo tapó todo. Esa recuerdo, esa oigo...
Cuando me despedí de ti, te dije que dejaras de resistirte, por una vez el consejo te lo di yo. Y tú, hermano mayor, que siempre empujabas, que retabas a la vida... Me hiciste caso.
Y te fuiste.
Durante un tiempo lloré el dolor. Hoy, por fin, lloro la pena.
Me hace feliz que vengas a mis sueños, pero sigues siendo un pesado en cuestión de consejos.
Qué bonito es poder llorarte hermano, desde el amor.
Ahora, ya totalmente despierta, acepto la magia y te escribo esta carta tan necesaria para mi. No te quejes hermano, la de nuestro padre he tardado en escribirla veintidós años.
Nunca he querído pensar mucho en ti. Supongo que también estaba enfadada contigo. Sois unos cabrones, os fuísteis los dos y me dejásteis con todo el pastel. Destrozásteis a mi madre y por protegerla a ella, me destrocé yo. ¿Sabes cómo duele eso?
Lo que no sabía, es que te echo de menos (como me cuesta decir esto). Pues sí, hermano, añoro tu risa, tus consejos (que tanto odiaba en la adolescencia). Añoro tu presencia. Aunque cada vez que nos reunimos, allí te llevamos. Nadie lo dice, pero todos te hacemos un hueco en silencio.
Destilabas vida tío ¿por qué te fuiste? ¿Qué llevabas tan dentro que fuiste incapaz de soltar?
Creo que luchaste solo para darnos una tregua. Aceptaste el sufrimiento a cambio de darnos tiempo para integrarlo, para despedirte cada día. Pero no lo hacíamos. Era imposible que el más vivo de todos se apagara.
Te llevaste tus secretos contigo. Tu sonrísa siempre lo tapó todo. Esa recuerdo, esa oigo...
Cuando me despedí de ti, te dije que dejaras de resistirte, por una vez el consejo te lo di yo. Y tú, hermano mayor, que siempre empujabas, que retabas a la vida... Me hiciste caso.
Y te fuiste.
Durante un tiempo lloré el dolor. Hoy, por fin, lloro la pena.
Me hace feliz que vengas a mis sueños, pero sigues siendo un pesado en cuestión de consejos.
Qué bonito es poder llorarte hermano, desde el amor.
viernes, 20 de julio de 2012
Wow!
Pensarlo, atreverse,
hacerlo!
Y una vez hecho, disfrutarlo...
Mostrarlo!
Y mientras, sentirlo...
Y descubrir que te gusta.
Me gusta,
y me lo gozo.
jueves, 19 de julio de 2012
Ensoñación ...
Hoy me hubiera quedado por horas en la cama,
ensoñándote...
Se te veía tan bello, tan delicado, tan protector.
Hoy me hubiera quedado por horas,
observándote,
grabando en mi retina la escena que yo misma he creado.
Hoy sé que existes, te he puesto nombre,
hoy te he compartido personas que amo.
Hoy te he soñado despierta,
Hoy has venído a mi sueño.
miércoles, 18 de julio de 2012
De sillas ...
Paralelo a este blog estoy escribiendo un ... (no sé lo que es), simplemente escribo. Hoy os comparto un trocito.
Yo soy de las
que opinan que los impulsos hay que realizarlos. Bueno, me lo enseñó el chamán,
la verdad. Prefiero llamarle así.
Ayer lo hablaba
con una amiga. Si tienes el impulso de tirarle una silla a alguien, ¡ tienes
que realizarlo!. A ver, tranquilos, que no se trata de tirarle la silla a la
cabeza al pobre infeliz, no. Pero para que tu cerebro más primitivo procese esa
información, la realice y la borre, tienes que hacerlo visualmente. No hay
razonamientos posibles, asi no te quitas el impulso. Imagina: sientes el
impulso de tirar la silla, te sientes muy mal por tener esos pensamientos,
tener esos pensamientos te hace sentir muy cafre, sentirte cafre te hace sentir
culpable, se supone que tú eres una buena chica o un buen chico, no vas tirando
sillas a la cabeza, no lo haces pero en el fondo crees que se lo merece, no lo
haces pero en realidad es lo que te apetece hacer….pfff ¿No hubiera sido más fácil
coger una silla y tirársela en sentido figurado? Le pones a un cojín una foto
del pobre infeliz o si no tienes le pones un cartel con su nombre; y con todas
tus ganas, tu cabreo, tu rabia…. ¡Zas! Tiras la silla y ¡le das! ¿A que ya te
sientes mejor? Ya está , ya ha pasado. De la otra manera ahora tendrías, por
este orden: resistencia, culpabilidad, sentimiento de primitivo o primitiva, y
la puñetera silla abajo del todo. ¿Te haces idea de todo lo que te tienes que
gestionar antes de poder aceptar, que tú lo que querías era tirarle una silla a
la cabeza?
Y.Mg (c)
martes, 17 de julio de 2012
Quizás ...
De nuevo he soñado contigo. Me gusta. En mis sueños todo es amable entre nosotras, distante, pero amable...y silencioso. Apenas hay palabras, casi todo son gestos.
Estoy segura que el mundo onírico está restableciendo la armonía que nosotras hemos sido incapaces de restaurar. O quizás la estamos viviendo por primera vez a través de los sueños. Siento como que algo se arregla cada vez que sueño contigo.
Te estoy recordando más estos días. Me vienen tus palabras, dichas en momentos confusos para mi, pero que hoy interpreto con más claridad. Afortunadamente la paja se la está llevando el viento. El tiempo se está encargando de separar el grano, y con eso me quedo.
Quizás nuestra relación no pueda ser mundana de andar por casa, no lo sé. Lo que sí sé es lo que he sentido, lo que hemos vivido, la profunda y sagrada conexión que nos une. Yo sé que tú también la sientes, a pesar de tus palabras, a pesar de las mías, la sentimos.
Quizás algún día.... O quizás no.
Estoy segura que el mundo onírico está restableciendo la armonía que nosotras hemos sido incapaces de restaurar. O quizás la estamos viviendo por primera vez a través de los sueños. Siento como que algo se arregla cada vez que sueño contigo.
Te estoy recordando más estos días. Me vienen tus palabras, dichas en momentos confusos para mi, pero que hoy interpreto con más claridad. Afortunadamente la paja se la está llevando el viento. El tiempo se está encargando de separar el grano, y con eso me quedo.
Quizás nuestra relación no pueda ser mundana de andar por casa, no lo sé. Lo que sí sé es lo que he sentido, lo que hemos vivido, la profunda y sagrada conexión que nos une. Yo sé que tú también la sientes, a pesar de tus palabras, a pesar de las mías, la sentimos.
Quizás algún día.... O quizás no.
lunes, 16 de julio de 2012
En primera persona ...
Hoy me he comprado una libreta nueva, más grande, con más hojas... para llevarla conmigo y sobre todo para escribir en la piscina.
Estoy dando sitio a ese impulso que me ha acompañado siempre y que ahora por fin le doy aire: escribir. Mediante este blog y a través de un relato, me atrevo a dar pasitos a través de las palabras hacia mí misma.
Antes de comprar la libreta me he quedado un buen rato en el pasillo de los libros, recorriendo con la mirada todos los libros expuestos, como hago siempre. Ante tamaños talentos siempre me achico, y me digo que yo no soy capaz de contar historias como toda esa gente. Si acaso puedo escribir sobre mi y no de forma muy ordenada, aún no.
El caso es que hoy una vocecita se ha permitido salir a escena y decirme: " ¡pues claro que puedes!" " lo llevas todo dentro" . Y en ese punto me he dado cuenta de que escribo lo que tengo que escribir en este momento, escribo sobre mi. Primero tengo que vaciarme, sacar a escena todas las voces calladas tanto tiempo, darle paso a las emociones escondidas en recodos de mis venas... No sé hacerlo de otro modo, solo tengo las palabras, y eso que tengo la opinión de que a veces las palabras lo joden todo.
Primero he de contar mi historia, en primera persona. Creo que es la única manera de que después pueda contar historias ajenas sin que los personajes estén secuestrados por mis emociones.
Ahora lo complicado es encontrar postura tumbada en la toalla para escribir en mi libreta. A mano, eso sí, a mi la inspiración me viene sin teclado.
Estoy dando sitio a ese impulso que me ha acompañado siempre y que ahora por fin le doy aire: escribir. Mediante este blog y a través de un relato, me atrevo a dar pasitos a través de las palabras hacia mí misma.
Antes de comprar la libreta me he quedado un buen rato en el pasillo de los libros, recorriendo con la mirada todos los libros expuestos, como hago siempre. Ante tamaños talentos siempre me achico, y me digo que yo no soy capaz de contar historias como toda esa gente. Si acaso puedo escribir sobre mi y no de forma muy ordenada, aún no.
El caso es que hoy una vocecita se ha permitido salir a escena y decirme: " ¡pues claro que puedes!" " lo llevas todo dentro" . Y en ese punto me he dado cuenta de que escribo lo que tengo que escribir en este momento, escribo sobre mi. Primero tengo que vaciarme, sacar a escena todas las voces calladas tanto tiempo, darle paso a las emociones escondidas en recodos de mis venas... No sé hacerlo de otro modo, solo tengo las palabras, y eso que tengo la opinión de que a veces las palabras lo joden todo.
Primero he de contar mi historia, en primera persona. Creo que es la única manera de que después pueda contar historias ajenas sin que los personajes estén secuestrados por mis emociones.
Ahora lo complicado es encontrar postura tumbada en la toalla para escribir en mi libreta. A mano, eso sí, a mi la inspiración me viene sin teclado.
viernes, 13 de julio de 2012
Un poquito de por favor oiga ...
Lo he pensado muchas veces, pero esta mañana ha sido el colmo y lo voy a poner ya en marcha. Voy a crear una plataforma para que las barrigas prominentes, desagradables, enormes y casi terroríficas (tú mira una de frente ya verás), SE SUFRAN EN SILENCIO, y no con la camiseta de la mano.
¡Por favor!¡ Oiga!¡ que hace daño!
Y que conste que no tengo nada en contra del aspecto que cada uno decida tener y los kilos que le apetezca soportar. No se trata de eso, pero es de muy mal gusto, malísimo, SEÑORES ¿nadie se lo ha dicho? Verles el torso o lo que un día fue un torso, sudoroso, bailón y tremendo, al aire, en plena calle con la excusa de que están caminando para hacer deporte.¡ Manda narices!¡ Súfranlo en silencio! No se quiten la camiseta!
¿Es que no se dan cuenta de que eso solo se lo pueden permitir, los que se lo pueden permitir y nadie más?
Y a esos que nos alegran la vida en las calles, les honramos y les jaleamos, pero en esta vida hay que saber retirarse a tiempo y con dignidad.
Caminen, muévanse, luzcan sus cuerpos en zonas idóneas para ello, acariciense sus ombligos, lo que les apetezca, porque la barriga es suya, pero por favor, háganme caso, no les queda nada bien y es desagradable hacerlo en la calle.
Señores ¡suden sus camisetas!
¡Por favor!¡ Oiga!¡ que hace daño!
Y que conste que no tengo nada en contra del aspecto que cada uno decida tener y los kilos que le apetezca soportar. No se trata de eso, pero es de muy mal gusto, malísimo, SEÑORES ¿nadie se lo ha dicho? Verles el torso o lo que un día fue un torso, sudoroso, bailón y tremendo, al aire, en plena calle con la excusa de que están caminando para hacer deporte.¡ Manda narices!¡ Súfranlo en silencio! No se quiten la camiseta!
¿Es que no se dan cuenta de que eso solo se lo pueden permitir, los que se lo pueden permitir y nadie más?
Y a esos que nos alegran la vida en las calles, les honramos y les jaleamos, pero en esta vida hay que saber retirarse a tiempo y con dignidad.
Caminen, muévanse, luzcan sus cuerpos en zonas idóneas para ello, acariciense sus ombligos, lo que les apetezca, porque la barriga es suya, pero por favor, háganme caso, no les queda nada bien y es desagradable hacerlo en la calle.
Señores ¡suden sus camisetas!
jueves, 12 de julio de 2012
Funciona así ¿no?
Las ocho. Cierro el libro, recojo la toalla, objetivo cumplido.
- ¿Cuál es el objetivo?-
- Gastar el día-
¿Gastar el día? ¿Pero qué estoy diciendo? ¿En qué momento he dejado de vivir los días para gastarlos?
Y sin embargo es lo que hago, gasto los días, gasto las horas, contabilizo las actividades. Eso hago porque eso es lo que se supone que tengo que hacer. A más actividades más interesante es mi vida... Funciona asi ¿no?
-¿Qué haces todo el día?- Y yo me siento forzada a contestar enumerando actividades. Eso da valor social, eso te hace una persona interesante.
Hago, hago, hago.... ¿Pero quién soy mientras hago? ¿Quién camina? ¿Quién toma el sol? ¿Para quién leo?
No me importa tener el cuadro de actividades vacío al final del día, lo que me importa realmente, es haber sido Yo al menos cinco minutos de ese día que gasto.
A lo que aspiro, es a dar un paso por mi, y otro, y otro más; a caminar de la forma que mi cuerpo tiene de hacerlo, sintiendo cada músculo, cada crugir de mi articulación que protesta. Aspiro a acompañarme a mi misma cada vez que voy de compras, a regalarme lo que me hace sentir bien. Aspiro a no usar el teléfono si no es para compartir...
Aspiro a no perderme de vista mientras vivo.
- ¿Cuál es el objetivo?-
- Gastar el día-
¿Gastar el día? ¿Pero qué estoy diciendo? ¿En qué momento he dejado de vivir los días para gastarlos?
Y sin embargo es lo que hago, gasto los días, gasto las horas, contabilizo las actividades. Eso hago porque eso es lo que se supone que tengo que hacer. A más actividades más interesante es mi vida... Funciona asi ¿no?
-¿Qué haces todo el día?- Y yo me siento forzada a contestar enumerando actividades. Eso da valor social, eso te hace una persona interesante.
Hago, hago, hago.... ¿Pero quién soy mientras hago? ¿Quién camina? ¿Quién toma el sol? ¿Para quién leo?
No me importa tener el cuadro de actividades vacío al final del día, lo que me importa realmente, es haber sido Yo al menos cinco minutos de ese día que gasto.
A lo que aspiro, es a dar un paso por mi, y otro, y otro más; a caminar de la forma que mi cuerpo tiene de hacerlo, sintiendo cada músculo, cada crugir de mi articulación que protesta. Aspiro a acompañarme a mi misma cada vez que voy de compras, a regalarme lo que me hace sentir bien. Aspiro a no usar el teléfono si no es para compartir...
Aspiro a no perderme de vista mientras vivo.
miércoles, 11 de julio de 2012
Sensaciones ...
Aún estoy tomándole el ritmo a la primera de las sensaciones cuando me despierto: el reloj no marca mis tiempos. Cuando consigues desprenderte de esa dictadura que nos hemos impuesto (desde los tiempos de la primera comunión ¿o es que a ti no te regalaron un reloj?), al menos un poquito cada día, que no es nada fácil; caminas de otra manera, saboreas cada paso, aparcas el coche sintiendo cada giro del volante, no te enojan las colas interminables de bankia, tienes tiempo de tomar fruta a media mañana...
Esta primera sensación le está aportando a mi vida un sinfín de minisensaciones ¡y las que me quedan por descubrir!.
Pero si hay algo que me disfruto al máximo es sentir el calor del sol en mi tripa. Es para mi la sensación de verano por excelencia. Además como estoy tumbada la tripa se queda plana y es una verdadera gozada acariciar una tripa plana sintiendo el calorcito benefactor del sol... Y poder hacer esto sin que lo marque un horario es casi un milagro.
Como broche final sensacional, el día me regala otra más: el olor a tierra mojada cuando comienzan a caer las primeras gotas.¡ No sé si estoy preparada para integrar tanta sensación! Por su parte las gotas han traído la primera tormenta de verano.
Y me doy cuenta de que ahora mismo estoy viviendo una sensación con la que he soñado largamente; una tarde de lluvia, tiempo para saborearla y el portátil para teclear palabras... Y tú si las quieres leer.
Esta primera sensación le está aportando a mi vida un sinfín de minisensaciones ¡y las que me quedan por descubrir!.
Pero si hay algo que me disfruto al máximo es sentir el calor del sol en mi tripa. Es para mi la sensación de verano por excelencia. Además como estoy tumbada la tripa se queda plana y es una verdadera gozada acariciar una tripa plana sintiendo el calorcito benefactor del sol... Y poder hacer esto sin que lo marque un horario es casi un milagro.
Como broche final sensacional, el día me regala otra más: el olor a tierra mojada cuando comienzan a caer las primeras gotas.¡ No sé si estoy preparada para integrar tanta sensación! Por su parte las gotas han traído la primera tormenta de verano.
Y me doy cuenta de que ahora mismo estoy viviendo una sensación con la que he soñado largamente; una tarde de lluvia, tiempo para saborearla y el portátil para teclear palabras... Y tú si las quieres leer.
lunes, 9 de julio de 2012
Sentir ...
Sentir que llegas, que el aire te huele,
que la tierra te camina.
Sentir que la música me trae tu alma,
que me roza la mía.
Sentir que el rumor de las hojas,
me trae tus palabras.
Sentir que ya estás,
que habitas mi aura.
Sentir tu caricia en mi lágrima,
y una más, y otra más.
Verte, sin mirar.
que la tierra te camina.
Sentir que la música me trae tu alma,
que me roza la mía.
Sentir que el rumor de las hojas,
me trae tus palabras.
Sentir que ya estás,
que habitas mi aura.
Sentir tu caricia en mi lágrima,
y una más, y otra más.
Verte, sin mirar.
miércoles, 4 de julio de 2012
Cuadro vertiginoso ...
Eso tengo.
Lo bueno de haber pasado por el infierno en estas cuestiones, es que después todo te parece leve.
Parece ser que ahora mismo la vida me marea ... ¡vaya! Y yo que pensé que lo que quería era comérmela...
Wow! Ya se va, ya se va.... es que de vez en cuando viene la ola y me tengo que sujetar al teclado, es lo que tiene esto.
Esto de mirarte las cosas y hacerte responsable de ellas tiene su lado jodido. Antes te daba un vértigo y la culpa la tenía el oído, ahora no tengo más narices que reconocer que tanto espacio me ha mareado.
Quizás se me había olvidado que lo que más me gusta es sentirme bien, que si me siento bien tengo ganas, que con ganas me ilusiono, que la ilusión me pone en marcha y que cuando camino, vivo. Y yo lo que quiero es vivir... ¡Y tocar el tambor!
Lo bueno de haber pasado por el infierno en estas cuestiones, es que después todo te parece leve.
Parece ser que ahora mismo la vida me marea ... ¡vaya! Y yo que pensé que lo que quería era comérmela...
Wow! Ya se va, ya se va.... es que de vez en cuando viene la ola y me tengo que sujetar al teclado, es lo que tiene esto.
Esto de mirarte las cosas y hacerte responsable de ellas tiene su lado jodido. Antes te daba un vértigo y la culpa la tenía el oído, ahora no tengo más narices que reconocer que tanto espacio me ha mareado.
Quizás se me había olvidado que lo que más me gusta es sentirme bien, que si me siento bien tengo ganas, que con ganas me ilusiono, que la ilusión me pone en marcha y que cuando camino, vivo. Y yo lo que quiero es vivir... ¡Y tocar el tambor!
lunes, 2 de julio de 2012
De precios ...
Mientras realizo un acto tan sencillo como es doblar una sábana (no tan sencillo si lo haces sola),
me he dado cuenta de que mi alma está en bancarrota, sin fondos.
Me empeño en seguir pagando precios demasiado altos que me dejan en "alma-rota". Claro indicador de que no domino el arte del trueque, yo te doy, tú me das...
Probablemente esto merece un estudio de mercado por mi parte, pero ya he acabado de doblar las sábanas y por hoy esto no da para más. Tampoco quiero pagar por el estudio un precio demasiado alto que me haga sangrar el alma, total, ya está todo pagado...
Menos mal que el Alma es intocable y mis palabras pequeños egos fruto del mareo que me acompaña en estos días....
Vale, me voy de rebajas, pero solo por terapia ¿eh?
domingo, 1 de julio de 2012
Adiós ...
Una hoja de tu árbol se ha caído,
ese árbol del que vengo.
No quería marcharse, me lo dijo en febrero,
pero al final su cuerpo se ha gastado.
Es tu hermana pequeña, habrás ido a recibirla,
habréis ido todos.
Adiós, buen viaje. Me gustó saber que compartíamos
el gusto por la lectura.
¿Habrá libros en el cielo?
ese árbol del que vengo.
No quería marcharse, me lo dijo en febrero,
pero al final su cuerpo se ha gastado.
Es tu hermana pequeña, habrás ido a recibirla,
habréis ido todos.
Adiós, buen viaje. Me gustó saber que compartíamos
el gusto por la lectura.
¿Habrá libros en el cielo?
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