Lo he pensado muchas veces, pero esta mañana ha sido el colmo y lo voy a poner ya en marcha. Voy a crear una plataforma para que las barrigas prominentes, desagradables, enormes y casi terroríficas (tú mira una de frente ya verás), SE SUFRAN EN SILENCIO, y no con la camiseta de la mano.
¡Por favor!¡ Oiga!¡ que hace daño!
Y que conste que no tengo nada en contra del aspecto que cada uno decida tener y los kilos que le apetezca soportar. No se trata de eso, pero es de muy mal gusto, malísimo, SEÑORES ¿nadie se lo ha dicho? Verles el torso o lo que un día fue un torso, sudoroso, bailón y tremendo, al aire, en plena calle con la excusa de que están caminando para hacer deporte.¡ Manda narices!¡ Súfranlo en silencio! No se quiten la camiseta!
¿Es que no se dan cuenta de que eso solo se lo pueden permitir, los que se lo pueden permitir y nadie más?
Y a esos que nos alegran la vida en las calles, les honramos y les jaleamos, pero en esta vida hay que saber retirarse a tiempo y con dignidad.
Caminen, muévanse, luzcan sus cuerpos en zonas idóneas para ello, acariciense sus ombligos, lo que les apetezca, porque la barriga es suya, pero por favor, háganme caso, no les queda nada bien y es desagradable hacerlo en la calle.
Señores ¡suden sus camisetas!

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