Es un poco incongruente ponerle velas a los muertos ¿no crees? Ellos ya están en la luz. Por eso hoy, mientras me acercaba con la monedita de la mano, he decidido encenderlas por mi y por mi amiga Black, para ponerle luz a nuestro proyecto.
He ido a hablar con Teresa (de Jesús), y de mi tierra. No sé si era santa, no me importa. Entre otras cosas porque no entiendo qué distingue a una persona santa de otra. Me gusta la mujer que fue. Cuando la miro, no veo coronas ni transverberaciones varias. No siento su arrobamiento. Veo a una mujer con ovarios en funcionamiento, con arrojo, decisión, con ganas de cambiar lo establecido.
Siempre he pensado que los hábitos eran su pasaporte para escapar de una vida de calceta y abnegación al caballero de turno. Se buscó a sí misma entre conventos y caminos. Puso su mirada en quien le daba sentido a todo. ¿Y quién no? ¿Acaso no buscamos siempre una ayuda en el infinito?
Si hubiera nacido en América habria conquistado el oeste, estoy segura. Y de ser hombre bien hubiera podido ser Marco Polo (por lo menos). Nació en tierra recia y fría. Eso te hace mirar hacia dentro, eso nos marca. Quizás por eso sus palabras tengan tanto calor.
Mujer sabia.
Con ella he ido a hablar. La he pedido que me contagie, que junto con mi tropa, mueva hilos para que suceda eso que ha de suceder.
Teresa que tuviste la osadía de creer y creaste, enséñame.
La Palabra es tan libre que da pánico...
(Benedetti)
viernes, 31 de agosto de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
¿La vida tal vez? ...
Vale, desprendo soledad. Eso me han dicho hoy.
Más bien me han dicho: "¿y a ti qué te ha pasado que estás tan sola?"
Vaya frasecita estimada A. ¿Saludas siempre asi? (Por cierto, gracias por tu guiño).
Lo cierto es que me ha tocado el centro del universo. ¿Pero qué esperaba?
Pues sí estoy sola. Tengo mucha familia y valiosos amigos, pero este sentimiento de soledad siempre me acompaña. No es tan malo, es hasta saludable encontrarte en soledad. Sé vivir conmigo misma, en silencio, sin ruido. No me asusta el silencio.
Posiblemente haya hecho del silencio un hábito. Posiblemente hasta me lo he creído.
La verdad es que no sé qué contestarte A. No sé qué me ha pasado... ¿la vida, tal vez?
¿Demasiado diálogo interno?
Al menos ahora hablo en abierto.
¡Y qué quieres que te diga! Se lo pido a Dios todas las noches: "bla,bla,bla y recuerda Dios, que tenemos un novio por ahí perdido, ¿no le puedes voltear un poco en mi dirección?"
Hay cosas que solo se pueden hacer en soledad, tú lo sabes. Pero una vez hechas, no hay nada más reconfortante que celebrarlas en compañía.
Igual es que he tardado mucho tiempo en darme cuenta de que sí, que en compañía soy más yo.
Igual es eso.
Más bien me han dicho: "¿y a ti qué te ha pasado que estás tan sola?"
Vaya frasecita estimada A. ¿Saludas siempre asi? (Por cierto, gracias por tu guiño).
Lo cierto es que me ha tocado el centro del universo. ¿Pero qué esperaba?
Pues sí estoy sola. Tengo mucha familia y valiosos amigos, pero este sentimiento de soledad siempre me acompaña. No es tan malo, es hasta saludable encontrarte en soledad. Sé vivir conmigo misma, en silencio, sin ruido. No me asusta el silencio.
Posiblemente haya hecho del silencio un hábito. Posiblemente hasta me lo he creído.
La verdad es que no sé qué contestarte A. No sé qué me ha pasado... ¿la vida, tal vez?
¿Demasiado diálogo interno?
Al menos ahora hablo en abierto.
¡Y qué quieres que te diga! Se lo pido a Dios todas las noches: "bla,bla,bla y recuerda Dios, que tenemos un novio por ahí perdido, ¿no le puedes voltear un poco en mi dirección?"
Hay cosas que solo se pueden hacer en soledad, tú lo sabes. Pero una vez hechas, no hay nada más reconfortante que celebrarlas en compañía.
Igual es que he tardado mucho tiempo en darme cuenta de que sí, que en compañía soy más yo.
Igual es eso.
martes, 28 de agosto de 2012
¿Por qué? ¿Para qué? ...
De verdad, si pudíeramos tener una visión de lo que realmente somos, si nos permitieran observar desde el infinito cómo vivimos encerrados en nuestros propios límites, nos reiríamos (lo de quemar el trabajo iría después) de nuestra propia estupidez.
Si por un momento tuviéramos una visión de nuestra propia inmensidad, nos asombraría como mínimo, descubrir el mundo de pin y pon que nos hemos creado.
A veces me descubro imaginando que estoy ahí arriba, observando nuestra forma de vivir. Puedo percibir la ridiculez de hogares en los que nos encerramos toda nuestra vida. Cuando desde mi perspectiva siento la inmensa capacidad del ser humano para crear, no puedo entender cómo nos podemos pasar la vida rellenando papeles de números por años. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Es que no somos capaces de inventar otro juego?
Yo me imagino a Dios y toda la gente del otro lado, totalmente impotentes, observando nuestras grandes ideas con una tristeza inmensa. Nos mirarán y dirán: ahora les ha dado por construir cajitas para meterse dentro, y se han inventado unos papelitos para entregar a cambio de las cajitas. El problema es que se empeñan en dar demasiados papelitos por las cajitas, y como no tienen suficientes papelitos, se han inventado otras cajas un poco más grandes, que son de otros señores, y allí van a pasarse casi todo el día, haciendo cosas aburridas, para tener papelitos con que pagar las cajitas, a las que casi no van.
Y tampoco entenderán que las cajitas se amontonen unas encima de otras, ni que seamos tan adictos al juego de los papelitos, por lo que somos capaces de casi todo.
No lo entenderán, seguro.
Yo tengo fe, cada día me encuentro con más gente que quiere que la cajita más grande, en la que pasa media vida haciendo cositas (inexplicables) para ganar papelitos, se queme o se caiga y toda la estructura que la sustenta se vaya al carajo.
Si nos vieran esos a los que llamamos primitivos ...
Si por un momento tuviéramos una visión de nuestra propia inmensidad, nos asombraría como mínimo, descubrir el mundo de pin y pon que nos hemos creado.
A veces me descubro imaginando que estoy ahí arriba, observando nuestra forma de vivir. Puedo percibir la ridiculez de hogares en los que nos encerramos toda nuestra vida. Cuando desde mi perspectiva siento la inmensa capacidad del ser humano para crear, no puedo entender cómo nos podemos pasar la vida rellenando papeles de números por años. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Es que no somos capaces de inventar otro juego?
Yo me imagino a Dios y toda la gente del otro lado, totalmente impotentes, observando nuestras grandes ideas con una tristeza inmensa. Nos mirarán y dirán: ahora les ha dado por construir cajitas para meterse dentro, y se han inventado unos papelitos para entregar a cambio de las cajitas. El problema es que se empeñan en dar demasiados papelitos por las cajitas, y como no tienen suficientes papelitos, se han inventado otras cajas un poco más grandes, que son de otros señores, y allí van a pasarse casi todo el día, haciendo cosas aburridas, para tener papelitos con que pagar las cajitas, a las que casi no van.
Y tampoco entenderán que las cajitas se amontonen unas encima de otras, ni que seamos tan adictos al juego de los papelitos, por lo que somos capaces de casi todo.
No lo entenderán, seguro.
Yo tengo fe, cada día me encuentro con más gente que quiere que la cajita más grande, en la que pasa media vida haciendo cositas (inexplicables) para ganar papelitos, se queme o se caiga y toda la estructura que la sustenta se vaya al carajo.
Si nos vieran esos a los que llamamos primitivos ...
sábado, 25 de agosto de 2012
Solana ...
Me gustan las personas mayores. Me encanta escucharlas.
Recuerdo que en los veranos que pasábamos en el pueblo, me encantaba ir con mi madre a las solanas que formaban las mujeres de la plaza. Era un gusto verlas hacer ganchillo y escucharlas hablar. Hablaban de sus cosas, de las cosas de antes, de sus juventudes, de sus vidas. Hasta aprendí a hacer ganchillo muy pequeña. Me enseñó una abuela de esas que son abuelas de todo el mundo.
No sé a qué responde esta atracción, es difícil poner en palabras las sensaciones que me causaban. No sé, había un calor especial, un sabor a espontaneidad, a vida vivida y aceptada, a sabia experiencia. A pesar de la dureza de sus vidas, se las veía satisfechas. Aprendieron a quedarse con lo bueno sin juzgar lo menos bueno. Y se acompañaban.
Aún recuerdo el sonido de la aguja en la bandeja mientras picoteaban y ataban los chorizos en las matanzas. Se ayudaban unas a otras. Se sentaban alrededor de la mesa camilla y con una maestría que me hipnotizaba, preparaban los chorizos (en mi pueblo se llama longaniza). Y tenían el detalle de hacernos, a las más pequeñas, pinganillos de longaniza pequeñitos, que después se metían en los rescoldos de la lumbre y sencillamente eran gloria bendita.
Me gustaba verlas.
Ahora ya casi no quedan, se han ido todas. Pero quedan sus hijas, que ya mayores también, toman el relevo. Ya no hacen ganchillo, es una pena. Pero aún sigo disfrutando al escucharlas. Mis hermanas mayores son las que conversan, a mi me gusta escuchar. Siempre hay alguien que me cuenta cosas de mi madre. De su vida cuando yo no la conocía.
Hoy he tenído otra visión de mi madre a través de la experiencia de mi prima (ya mayor). La hija de su hermana. Mi madre sabía acoger, lo hizo siempre. Ella recibió muchos desprecios en su vida, sin embargo los curó abriendo las puertas a todo el que quisiera entrar. Y doy fe, de que fueron muchos los que entraron.
Hemos hecho una pequeña solana esta tarde. Sentadas en la piedra que siempre hay a la puerta de una casa de pueblo. La genética se ha encargado de devolver a esas hermanas un hueco en el tiempo. Imposible no ver a mi tía en mi prima. Imposible no ver a mi madre en mi hermana y en mi.
Esto siempre me deja un saborcito rico.
Recuerdo que en los veranos que pasábamos en el pueblo, me encantaba ir con mi madre a las solanas que formaban las mujeres de la plaza. Era un gusto verlas hacer ganchillo y escucharlas hablar. Hablaban de sus cosas, de las cosas de antes, de sus juventudes, de sus vidas. Hasta aprendí a hacer ganchillo muy pequeña. Me enseñó una abuela de esas que son abuelas de todo el mundo.
No sé a qué responde esta atracción, es difícil poner en palabras las sensaciones que me causaban. No sé, había un calor especial, un sabor a espontaneidad, a vida vivida y aceptada, a sabia experiencia. A pesar de la dureza de sus vidas, se las veía satisfechas. Aprendieron a quedarse con lo bueno sin juzgar lo menos bueno. Y se acompañaban.
Aún recuerdo el sonido de la aguja en la bandeja mientras picoteaban y ataban los chorizos en las matanzas. Se ayudaban unas a otras. Se sentaban alrededor de la mesa camilla y con una maestría que me hipnotizaba, preparaban los chorizos (en mi pueblo se llama longaniza). Y tenían el detalle de hacernos, a las más pequeñas, pinganillos de longaniza pequeñitos, que después se metían en los rescoldos de la lumbre y sencillamente eran gloria bendita.
Me gustaba verlas.
Ahora ya casi no quedan, se han ido todas. Pero quedan sus hijas, que ya mayores también, toman el relevo. Ya no hacen ganchillo, es una pena. Pero aún sigo disfrutando al escucharlas. Mis hermanas mayores son las que conversan, a mi me gusta escuchar. Siempre hay alguien que me cuenta cosas de mi madre. De su vida cuando yo no la conocía.
Hoy he tenído otra visión de mi madre a través de la experiencia de mi prima (ya mayor). La hija de su hermana. Mi madre sabía acoger, lo hizo siempre. Ella recibió muchos desprecios en su vida, sin embargo los curó abriendo las puertas a todo el que quisiera entrar. Y doy fe, de que fueron muchos los que entraron.
Hemos hecho una pequeña solana esta tarde. Sentadas en la piedra que siempre hay a la puerta de una casa de pueblo. La genética se ha encargado de devolver a esas hermanas un hueco en el tiempo. Imposible no ver a mi tía en mi prima. Imposible no ver a mi madre en mi hermana y en mi.
Esto siempre me deja un saborcito rico.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Tres, para ser exactos ...
Hola infiltrada.
Me acabo de tomar una cerveza muy fría en una jarra blanca de porcelana. Sublime. Ahora estoy bajo los efectos de la cebada embotellada. Para no sentirme culpable por las patatas fritas que la han acompañado, me iré a caminar bajo las estrellas en cuanto salgan. Bueno, las estrellas siempre están ahí ¿no?
Siento decepcionarte, pero la lengua no se me desata. Verás, es que estoy en una noche oscura. Ahí en medio del túnel negro. Túnel black. Pero oye, que acabo de leer que si estás en el túnel es la leche. Eso quiere decir que estás a punto de salir a la luz. En el caso de que no retrocedas, claro. Ay! espera! que tengo un calabacín en la sartén (momento Nerón, menos mal que siempre se me enciende la lucecita antes del desastre...)
Ya estoy. Pues eso, que llegar hasta el túnel es toda una proeza. Asi que yo feliz. También decía el texto que tranqui, que te acostumbres a la oscuridad y te mantengas ahí, que en un momentito sale la luz y te abraza. Con lo que me gustan a mi los abrazos! (qué manía de ortografía inglesa).
Oye ¿tú crees que la luz tiene brazos? ¿ O será más bien un abrazo cósmico? Te lo cuento en cuanto lo sepa.
Me han chivado algo, lo confieso. Ya sabes tú que hay seres por ahí que te dejan pistas y tal. Y bueno, me han dicho que igual, al final del túnel, pues que puede estar Barcelona.
Ya, lo entiendo, te estabas imaginando una carta de Dios o algo por el estilo. Pues va a ser que no. Fíjate si hasta tengo Ave para ir!
Oye, ya te sigo contando en otro momento. Es que está anocheciendo y tengo que salir a caminar y a sentir que en mi túnel también hay preciosas estrellas. Tres, para ser exactos. Y que se vienen a Barcelona.
Deja de estudiar psicología... En verano, sólo en verano.
Me acabo de tomar una cerveza muy fría en una jarra blanca de porcelana. Sublime. Ahora estoy bajo los efectos de la cebada embotellada. Para no sentirme culpable por las patatas fritas que la han acompañado, me iré a caminar bajo las estrellas en cuanto salgan. Bueno, las estrellas siempre están ahí ¿no?
Siento decepcionarte, pero la lengua no se me desata. Verás, es que estoy en una noche oscura. Ahí en medio del túnel negro. Túnel black. Pero oye, que acabo de leer que si estás en el túnel es la leche. Eso quiere decir que estás a punto de salir a la luz. En el caso de que no retrocedas, claro. Ay! espera! que tengo un calabacín en la sartén (momento Nerón, menos mal que siempre se me enciende la lucecita antes del desastre...)
Ya estoy. Pues eso, que llegar hasta el túnel es toda una proeza. Asi que yo feliz. También decía el texto que tranqui, que te acostumbres a la oscuridad y te mantengas ahí, que en un momentito sale la luz y te abraza. Con lo que me gustan a mi los abrazos! (qué manía de ortografía inglesa).
Oye ¿tú crees que la luz tiene brazos? ¿ O será más bien un abrazo cósmico? Te lo cuento en cuanto lo sepa.
Me han chivado algo, lo confieso. Ya sabes tú que hay seres por ahí que te dejan pistas y tal. Y bueno, me han dicho que igual, al final del túnel, pues que puede estar Barcelona.
Ya, lo entiendo, te estabas imaginando una carta de Dios o algo por el estilo. Pues va a ser que no. Fíjate si hasta tengo Ave para ir!
Oye, ya te sigo contando en otro momento. Es que está anocheciendo y tengo que salir a caminar y a sentir que en mi túnel también hay preciosas estrellas. Tres, para ser exactos. Y que se vienen a Barcelona.
Deja de estudiar psicología... En verano, sólo en verano.
martes, 21 de agosto de 2012
Y me pido ...
Dice la abuela Margarita ( una mujer deliciosa que destila sencillez y es un referente en sabiduría ancestral) que cuando quiere algo se lo pide a ella misma. Siguiendo su sabio consejo, hoy me voy a pedir unas cositas.
A ver preciosa (o sea, yo misma) ve apuntando:
Me pido un entrenador personal de esos que te hacen correr para no perder de vista su trasero. Porque es indudable que yo iré detrás de él. Que haga conmigo ejercicios de calentamiento y estiramientos, por la lesiones, no más.
También quiero un profesor de percusión, para tocar los bongos (bongós, según wikipedia). Que tenga rastas, of course! Y a ser posible que esté fumao todo el día, para perderme en el ritmo y en los efluvios del profe. Que con un poco de suerte hacemos un viaje de grupo y realizo mi sueño de ir a Jamaica. De paso el profe... Mueve las rastas.
Por supuesto quiero un masajista para mi sufrida espalda (llegue donde llegue). Que me quite las contracturas, que relaje mis gemelos cargadísimos de perseguir al entrenador; que haga juegos de magia con mis doloridas manos de tanto tocar el bongo, que ... Seguiré pensando.
Claro, claro ¡cómo olvidarme! Tráeme también un madurito (no excesivamente, más bien tirando a joven mayor), delicado, dulce, amoroso, tierno, alegre..... Vale, vale, un pibón interesante. Que se muera por mi body (en contínua evolución) y lo más importante; que me espere a la salida del entrenamiento, del ensayo y del masaje.
Ay! ...
A ver preciosa (o sea, yo misma) ve apuntando:
Me pido un entrenador personal de esos que te hacen correr para no perder de vista su trasero. Porque es indudable que yo iré detrás de él. Que haga conmigo ejercicios de calentamiento y estiramientos, por la lesiones, no más.
También quiero un profesor de percusión, para tocar los bongos (bongós, según wikipedia). Que tenga rastas, of course! Y a ser posible que esté fumao todo el día, para perderme en el ritmo y en los efluvios del profe. Que con un poco de suerte hacemos un viaje de grupo y realizo mi sueño de ir a Jamaica. De paso el profe... Mueve las rastas.
Por supuesto quiero un masajista para mi sufrida espalda (llegue donde llegue). Que me quite las contracturas, que relaje mis gemelos cargadísimos de perseguir al entrenador; que haga juegos de magia con mis doloridas manos de tanto tocar el bongo, que ... Seguiré pensando.
Claro, claro ¡cómo olvidarme! Tráeme también un madurito (no excesivamente, más bien tirando a joven mayor), delicado, dulce, amoroso, tierno, alegre..... Vale, vale, un pibón interesante. Que se muera por mi body (en contínua evolución) y lo más importante; que me espere a la salida del entrenamiento, del ensayo y del masaje.
Ay! ...
domingo, 19 de agosto de 2012
Refrescar ...
Hoy me he levantado con ganas de refrescar suelos. Con el sopor del verano y las persianas bajadas para que no entre el sol, este tipo de actividad como que se olvida un poco.
Me gusta la sensación después del secado. Es como de estreno. Un suelo nuevo, refrescado, limpio, sobre el que pisar.
Asi que ahora me voy a la ducha. La sensación es aún mejor. Una mente limpia y refrescada sobre la que pensar, construir, crear, innovar.
Bendito agua ¿no? No ya por ser alimento de vida, más bien por su ejemplo. Es ligero, suave, se adapta, busca caminos, no se detiene... Refresca a su paso.
A veces el encuentro con personas es como una ducha refrescante. Luego ya depende de la persona en cuestión si es una ducha caliente o fría ;-).
Pero siempre, siempre, refresca, aligera.
Mil gracias a esas personas (regalos) que me dan duchas mentales de vez en cuando.
Me gusta la sensación después del secado. Es como de estreno. Un suelo nuevo, refrescado, limpio, sobre el que pisar.
Asi que ahora me voy a la ducha. La sensación es aún mejor. Una mente limpia y refrescada sobre la que pensar, construir, crear, innovar.
Bendito agua ¿no? No ya por ser alimento de vida, más bien por su ejemplo. Es ligero, suave, se adapta, busca caminos, no se detiene... Refresca a su paso.
A veces el encuentro con personas es como una ducha refrescante. Luego ya depende de la persona en cuestión si es una ducha caliente o fría ;-).
Pero siempre, siempre, refresca, aligera.
Mil gracias a esas personas (regalos) que me dan duchas mentales de vez en cuando.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Me dueles ...
Me entristece oirte. No soporto el espejo de tus debilidades. Quizás porque me reflejan las mias.
Me molestan tus frases incoherentes, tu respuesta convulsiva.
Me duele verte encerrada en tu mente, incapaz de salir de ella. Cada vez más atrapada, cada vez más atrapada...
Sé que vivir para ti es una lucha contínua. Sé que te agota hasta el respirar. Sé que apenas tienes momentos de paz, tu mente no descansa nunca. Siempre alerta, siempre atacando.
Ni siquiera sé si has conocido alguna vez el lado amable de la vida. Doy gracias al cine cómico y los dibujos animados, que te robaban carcajadas.
Libras cada día batallas enormes por mantenerte en equilibrio. Yo debería aplaudirlas. No puedo.
Me resisto a verte tan débil. En alguna ocasión hemos compartido el lado oscuro de la vida. Tú buscabas mi apoyo, lo sigues buscando. Pero es que me da miedo, entiéndelo. He estado cerca, muy cerca de ahí, y no quiero volver.
Eres para mi un referente de elegancia, de discreción, de saber estar. Te miro, y ya no veo nada de eso. Estás muy lejos de ti, de nosotros.
Te echo tanto de menos, que me es muy difícil estar contigo. Puede que lo sepas, siempre has sido inteligente, quizas demasiado.
Me dueles hermana, aunque solo parezca que me enfadas. Es la impotencia.
Ojalá pudiera borrar de tu mente lo que te limita. Ojalá...
Me molestan tus frases incoherentes, tu respuesta convulsiva.
Me duele verte encerrada en tu mente, incapaz de salir de ella. Cada vez más atrapada, cada vez más atrapada...
Sé que vivir para ti es una lucha contínua. Sé que te agota hasta el respirar. Sé que apenas tienes momentos de paz, tu mente no descansa nunca. Siempre alerta, siempre atacando.
Ni siquiera sé si has conocido alguna vez el lado amable de la vida. Doy gracias al cine cómico y los dibujos animados, que te robaban carcajadas.
Libras cada día batallas enormes por mantenerte en equilibrio. Yo debería aplaudirlas. No puedo.
Me resisto a verte tan débil. En alguna ocasión hemos compartido el lado oscuro de la vida. Tú buscabas mi apoyo, lo sigues buscando. Pero es que me da miedo, entiéndelo. He estado cerca, muy cerca de ahí, y no quiero volver.
Eres para mi un referente de elegancia, de discreción, de saber estar. Te miro, y ya no veo nada de eso. Estás muy lejos de ti, de nosotros.
Te echo tanto de menos, que me es muy difícil estar contigo. Puede que lo sepas, siempre has sido inteligente, quizas demasiado.
Me dueles hermana, aunque solo parezca que me enfadas. Es la impotencia.
Ojalá pudiera borrar de tu mente lo que te limita. Ojalá...
martes, 14 de agosto de 2012
La palmera ...
Acabo de leer un texto de esos que alimentan el alma. Solo que yo estoy inapetente.
Dice que la palmera, a pesar de creer bajo el sol del desierto y sin apenas agua, es un verdadero alquimista. Transforma arena en azúcar. Nos ofrece sus dátiles, el más dulce de los frutos. Hace una reflexión de cómo florece y fructifica en las peores condiciones.
Pues si yo fuera palmera ahora mismo, los dátiles se extinguirían. No consigo recuperar la ilusión.
Sé que yo misma he provocado mis decepciones creando tantas expectativas. Pero el daño está hecho.
Me ha creado una especie de parálisis emocional. Que igual es lo que necesito. Que igual tenía mi propio mundo de yupi y no me enteraba de cómo iban las cosas.
La decepción anula la alegría. Pero como decía el gran Facundo Cabral, no es que estés triste, deprimida o decepcionada. Es solo que estás despistada.
Pues me despisté.
No soy una palmera, menos mal. Soy una mujer despistada que se va aclarando...
Acabo de mover los labios para sonreir y he descubierto que puedo hacerlo!
No vivo en las peores condiciones. Todo lo contrario. ¿A qué esperar, pues, para dar mi propio fruto?
Decidido, me compro un mapa, para no despistarme y perderme más.
lunes, 13 de agosto de 2012
Siempre responde ...
Me gusta salir al balcón justo antes de acostarme. Afortunadamente no tengo edificios que me tapen el cielo, asi que puedo disfrutar de la visión nocturna de las estrellas y de la luna.
Y en el silencio de la noche, hablo con el universo, con la divinidad. Le doy las buenas noches y le pido cositas. O le agradezco los regalos recibidos en el día.
Estos días no están siendo fáciles para mi. Me parece que cada día que pasa es una cuenta atrás, se me acaba el tiempo concedido (a nivel laboral; no es que haya vendido mi alma al diablo ni nada parecido). Ver los juegos olímpicos a todas horas igual como que no me ayuda mucho...
El caso es que mi cabeza es una coctelera en movimiento contínuo. Hasta ayer me sentía totalmente bloqueada, paralizada. Elegir es todo un viaje para la mente. El movimiento de la coctelera solo me trae más confusión, pero es que no hay manera de pararla.
Asi que anoche, antes de acostarme, le pedí al concepto que yo tengo de Dios, que por favor me ayudara (la verdad es que llevaba pidiéndoselo días...), que me enviara señales, luces, personas ¡algo!
No sé si es que los astros anoche estaban de mi parte o le pillé a Dios en un momento libre. El caso es que me ha contestado, y bien temprano además. Bendito teléfono que me ha ofertado un cambio de vida temporal; un sigue por ahí, que puedes hacerlo; una promesa de confidencias cerveceras; el reconocimiento profesional de alguien inesperado y el calor de una amiga a pesar de sus tiempos difíciles.
De señal en señal, de regalo en regalo, he ido hoy. Lo mejor de todo es que me siento tranquila, casi diría que en paz. Quizás los vapores de la coctelera ya no me confunden tanto.
Cuando pides con el corazón, con el alma, con la angustia; cuando todo tu ser pide con humildad, el universo, Dios, la Divinidad, o lo que sea, siempre responde.
A ver si no me olvido de ello.
Y en el silencio de la noche, hablo con el universo, con la divinidad. Le doy las buenas noches y le pido cositas. O le agradezco los regalos recibidos en el día.
Estos días no están siendo fáciles para mi. Me parece que cada día que pasa es una cuenta atrás, se me acaba el tiempo concedido (a nivel laboral; no es que haya vendido mi alma al diablo ni nada parecido). Ver los juegos olímpicos a todas horas igual como que no me ayuda mucho...
El caso es que mi cabeza es una coctelera en movimiento contínuo. Hasta ayer me sentía totalmente bloqueada, paralizada. Elegir es todo un viaje para la mente. El movimiento de la coctelera solo me trae más confusión, pero es que no hay manera de pararla.
Asi que anoche, antes de acostarme, le pedí al concepto que yo tengo de Dios, que por favor me ayudara (la verdad es que llevaba pidiéndoselo días...), que me enviara señales, luces, personas ¡algo!
No sé si es que los astros anoche estaban de mi parte o le pillé a Dios en un momento libre. El caso es que me ha contestado, y bien temprano además. Bendito teléfono que me ha ofertado un cambio de vida temporal; un sigue por ahí, que puedes hacerlo; una promesa de confidencias cerveceras; el reconocimiento profesional de alguien inesperado y el calor de una amiga a pesar de sus tiempos difíciles.
De señal en señal, de regalo en regalo, he ido hoy. Lo mejor de todo es que me siento tranquila, casi diría que en paz. Quizás los vapores de la coctelera ya no me confunden tanto.
Cuando pides con el corazón, con el alma, con la angustia; cuando todo tu ser pide con humildad, el universo, Dios, la Divinidad, o lo que sea, siempre responde.
A ver si no me olvido de ello.
viernes, 10 de agosto de 2012
Palabras de vida ...
Risa
Baile
Canto
Fe
Disfrute
Decisión
Comprensión
Regalo
Sorpresa
Esperanza
Ilusión
Alegría
...
...
Ilusión
Vida.
jueves, 9 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
Bella durmiente ...
Hoy me he despertado con tanto sueño que me hubiera gustado ser la bella durmiente por unas horas más.
Y eso me ha llevado a pensar en esa bella durmiente del cuento y en sus motivos para permanecer dormida tanto tiempo.
Seguro que la aburrían hasta la saciedad las tareas propias de una señorita de bien y prefirió pasarse al mundo de los sueños, donde todo es del revés y donde todo se permite.
Me parece una táctica muy inteligente por su parte. Ya que de esa manera se aseguraba que al despertar iba a ser tan grande el alivio de sus progenitores y de toda la corte, que seguro la iban a permitir salirse de las normas y vivir todo lo que había soñado, ante el temor de perderla en las sombras de nuevo. Chica lista.
En cuanto al beso del príncipe, ya que tenía que despertar ¿por qué no aprovecharse y pasarlo bien? De esa manera se ahorraba tener que dar explicaciones y no les quitaba la ilusión a los príncipes besadores-sanadores. Porque todo hay que decirlo, las mujeres siempre estamos pendientes de que los príncipes se sientan bien y poderosos.
Yo me la imagino aprovechando la circunstancia, dejando que los de sangre azul , la ofrecieran su mejor beso, hasta que llegara uno que la despertara los sueños, las pasiones y las soledades.
Y con ese se quedó. Para la parte técnica. Porque a soñar y robarle suspiros, como que ya estaba de vuelta...
Claro que en una escena asi, no hay nada mejor que un suspiro. Un ¡ya era hora de que alguno besara bien! hubiera quedado un poco feo, la verdad.
Y eso me ha llevado a pensar en esa bella durmiente del cuento y en sus motivos para permanecer dormida tanto tiempo.
Seguro que la aburrían hasta la saciedad las tareas propias de una señorita de bien y prefirió pasarse al mundo de los sueños, donde todo es del revés y donde todo se permite.
Me parece una táctica muy inteligente por su parte. Ya que de esa manera se aseguraba que al despertar iba a ser tan grande el alivio de sus progenitores y de toda la corte, que seguro la iban a permitir salirse de las normas y vivir todo lo que había soñado, ante el temor de perderla en las sombras de nuevo. Chica lista.
En cuanto al beso del príncipe, ya que tenía que despertar ¿por qué no aprovecharse y pasarlo bien? De esa manera se ahorraba tener que dar explicaciones y no les quitaba la ilusión a los príncipes besadores-sanadores. Porque todo hay que decirlo, las mujeres siempre estamos pendientes de que los príncipes se sientan bien y poderosos.
Yo me la imagino aprovechando la circunstancia, dejando que los de sangre azul , la ofrecieran su mejor beso, hasta que llegara uno que la despertara los sueños, las pasiones y las soledades.
Y con ese se quedó. Para la parte técnica. Porque a soñar y robarle suspiros, como que ya estaba de vuelta...
Claro que en una escena asi, no hay nada mejor que un suspiro. Un ¡ya era hora de que alguno besara bien! hubiera quedado un poco feo, la verdad.
lunes, 6 de agosto de 2012
Encuentro ...
Me acercas una copa de cava,
mientras contemplo la primera fotografía.
Ante mi sopresa por las burbujas,
me dices que otra bebida no me hace justicia.
Luces tu mejor barba,
me hipnotiza tu sonrisa.
Brindamos y observamos. Tú desde la técnica,
yo desde el sentimiento.
El encuadre es perfecto, me dices,
mientras te pierdes en luces, sombras, reflejos, retoques...
Que dibujan un abrazo de amor.
Sin dejar de observar la fotografía,
me pides mi opinión.
Y yo simplemente te digo:
ella no está allí...
Y en silencio nos decimos,
que nosotros sí.
sábado, 4 de agosto de 2012
Fiel ...
Siempre me he considerado una persona fiel. Craso error...
Mientras vivía en fidelidad a mi familia y amigos, me estaba poniendo los cuernos a mi misma contínuamente.
Mientras vivía fiel a mis ideas y conceptos, me endurecía día a día. Defender conceptos idealizados de fidelidad solo me trajo rigidez. Hoy mis huesos dan buena cuenta de ello.
Hoy me alegra ser capaz de cambiar de opinión cada cuarto de hora si hace falta. Hoy entiendo que hay tantas realidades como personas, asi que si me apetece ser fiel a mi interpretación de lo que vivo, pues genial, pero llevar esta fidelidad hasta el extremo de defenderla por encima de todo y de todos, sería una gran estupidez por mi parte. Y muy dolorosa, por cierto.
Me gusta pensar que la única fidelidad que quiero es la de ser fiel a mi misma. Haga lo que haga, si en ese momento, todo mi ser está presente en ese acto; y lo quiere, y lo realiza ¿dónde está la infidelidad?
Infidelidad es negarte lo que vibra en ti. Es apagar las chispas que avivan tu fuego, sean las que sean. Infidelidad es negarte el aprendizaje, el tuyo, el que es válido para ti, el que no está escrito. Es negarte tú para que otros sean.
Infidelidad es la tristeza que me causa las fidelidades que yo misma me he impuesto.
Mientras vivía en fidelidad a mi familia y amigos, me estaba poniendo los cuernos a mi misma contínuamente.
Mientras vivía fiel a mis ideas y conceptos, me endurecía día a día. Defender conceptos idealizados de fidelidad solo me trajo rigidez. Hoy mis huesos dan buena cuenta de ello.
Hoy me alegra ser capaz de cambiar de opinión cada cuarto de hora si hace falta. Hoy entiendo que hay tantas realidades como personas, asi que si me apetece ser fiel a mi interpretación de lo que vivo, pues genial, pero llevar esta fidelidad hasta el extremo de defenderla por encima de todo y de todos, sería una gran estupidez por mi parte. Y muy dolorosa, por cierto.
Me gusta pensar que la única fidelidad que quiero es la de ser fiel a mi misma. Haga lo que haga, si en ese momento, todo mi ser está presente en ese acto; y lo quiere, y lo realiza ¿dónde está la infidelidad?
Infidelidad es negarte lo que vibra en ti. Es apagar las chispas que avivan tu fuego, sean las que sean. Infidelidad es negarte el aprendizaje, el tuyo, el que es válido para ti, el que no está escrito. Es negarte tú para que otros sean.
Infidelidad es la tristeza que me causa las fidelidades que yo misma me he impuesto.
viernes, 3 de agosto de 2012
Torre de Babel ...
He tenído, en lo que va de año, un par de experiencias que me han hecho comprender que no tengo ni puñetera idea de lo que es real...
¿Dónde coño está lo real? Mejor aún ¿qué es la realidad? ¿Acaso lo que veo? ¿O tal vez lo que interpreto?
¿Entonces la realidad es una interpretación personal?
Si es así, es todo un milagro que sobrevivamos a las relaciones.
Se me ocurre que cada relación que estableces en tu vida, es como una mini torre de Babel. Nos entendemos mediante el lenguaje universal de signos, o sea del amor. Pero cuando metemos de por medio nuestro propio lenguaje, si entre las partes, no hay una verdadera intención de entendimiento, irremediablemente todo se va al carajo.
Menos mal, que como es tanta la necesidad que tenemos unos de los otros, somos capaces de aprender idiomas.
¿Dónde coño está lo real? Mejor aún ¿qué es la realidad? ¿Acaso lo que veo? ¿O tal vez lo que interpreto?
¿Entonces la realidad es una interpretación personal?
Si es así, es todo un milagro que sobrevivamos a las relaciones.
Se me ocurre que cada relación que estableces en tu vida, es como una mini torre de Babel. Nos entendemos mediante el lenguaje universal de signos, o sea del amor. Pero cuando metemos de por medio nuestro propio lenguaje, si entre las partes, no hay una verdadera intención de entendimiento, irremediablemente todo se va al carajo.
Menos mal, que como es tanta la necesidad que tenemos unos de los otros, somos capaces de aprender idiomas.
jueves, 2 de agosto de 2012
Diecisiete ...
¿Qué no pasó a los diecisiete?
Algo debió marcar ese momento, puesto que no hago más que repetir "me quedé en los diecisiete".
La vida empezó a pasar a través de mi, pero yo no pasé a través de la vida. Me separé, me anestesié con las cosas del espíritu.
Viví muy temprano penas de las mayores, de esas que llaman lecciones de vida. Pero un buen aprendizaje se hace en conjunto, con el cuerpo, la mente y el espíritu. De otra manera el dolor te destroza.
Hoy ya desperté de la anestesia, ya reunifiqué (casi, casi) mi cuerpo con la mente y el espíritu. Ya voy en bloque.
Pero cuando miro a la gente de mi edad o alrededores, no puedo evitar un "ni de coña"... yo estoy como con diecisiete.
Si hay algo que no pasó entonces, irremediablemente tendré que hacer que suceda.
Y por cierto ¿qué coño pasa con diecisiete?
Algo debió marcar ese momento, puesto que no hago más que repetir "me quedé en los diecisiete".
La vida empezó a pasar a través de mi, pero yo no pasé a través de la vida. Me separé, me anestesié con las cosas del espíritu.
Viví muy temprano penas de las mayores, de esas que llaman lecciones de vida. Pero un buen aprendizaje se hace en conjunto, con el cuerpo, la mente y el espíritu. De otra manera el dolor te destroza.
Hoy ya desperté de la anestesia, ya reunifiqué (casi, casi) mi cuerpo con la mente y el espíritu. Ya voy en bloque.
Pero cuando miro a la gente de mi edad o alrededores, no puedo evitar un "ni de coña"... yo estoy como con diecisiete.
Si hay algo que no pasó entonces, irremediablemente tendré que hacer que suceda.
Y por cierto ¿qué coño pasa con diecisiete?
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