La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

jueves, 2 de agosto de 2012

Diecisiete ...

¿Qué no pasó a los diecisiete?

Algo debió marcar ese momento, puesto que no hago más que repetir "me quedé en los diecisiete".

La vida empezó a pasar a través de mi, pero yo no pasé a través de la vida. Me separé, me anestesié con las cosas del espíritu.

Viví muy temprano penas de las mayores, de esas que llaman lecciones de vida. Pero un buen aprendizaje se hace en conjunto, con el cuerpo, la mente y el espíritu. De otra manera el dolor te destroza.

Hoy ya desperté de la anestesia, ya reunifiqué (casi, casi) mi cuerpo con la mente y el espíritu. Ya voy en bloque.

Pero cuando miro a la gente de mi edad o alrededores, no puedo evitar un "ni de coña"... yo estoy como con diecisiete.

Si hay algo que no pasó entonces, irremediablemente tendré que hacer que suceda.

Y por cierto ¿qué coño pasa con diecisiete?

                                                         

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