La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

miércoles, 8 de agosto de 2012

Bella durmiente ...

Hoy me he despertado con tanto sueño que me hubiera gustado ser la bella durmiente por unas horas más.

Y eso me ha llevado a pensar en esa bella durmiente del cuento y en sus motivos para permanecer dormida tanto tiempo.

Seguro que la aburrían hasta la saciedad las tareas propias de una señorita de bien y prefirió pasarse al mundo de los sueños, donde todo es del revés y donde todo se permite.

Me parece una táctica muy inteligente por su parte. Ya que de esa manera se aseguraba que al despertar iba a ser tan grande el alivio de sus progenitores y de toda la corte, que seguro la iban a permitir salirse de las normas y vivir todo lo que había soñado, ante el temor de perderla en las sombras de nuevo. Chica lista.

En cuanto al beso del príncipe, ya que tenía que despertar ¿por qué no aprovecharse y pasarlo bien? De esa manera se ahorraba tener que dar explicaciones y no les quitaba la ilusión a los príncipes besadores-sanadores. Porque todo hay que decirlo, las mujeres siempre estamos pendientes de que los príncipes se sientan bien y poderosos.

Yo me la imagino aprovechando la circunstancia, dejando que los de sangre azul , la ofrecieran su mejor beso, hasta que llegara uno que la despertara los sueños, las pasiones y las soledades.

Y con ese se quedó. Para la parte técnica. Porque a soñar y robarle suspiros, como que ya estaba de vuelta...

Claro que en una escena asi, no hay nada mejor que un suspiro. Un ¡ya era hora de que alguno besara bien!  hubiera quedado un poco feo, la verdad.
                                                         
                                                         

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