La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

lunes, 31 de diciembre de 2012

Adiós y gracias ...

Así que ya te vas. El año con los números más nombrados de la historia. A mi me tenías fascinada. Si iba a ocurrir algo, yo quería estar presente. Me decepcionaste un poco el día 21, no esperaba el Apocalipsis, pero sí algún efecto especial que sacudiera las mentes y cambiara nuestros viejos programas. Ya sabes, me gusta lo inmediato. Yo sé que algo has hecho, solo que te mueves a niveles imperceptibles.

Son las 09:53. Me despido ahora de ti, en pijama, no me he lavado ni la cara. Seguramente a la hora de las uvas no seré yo, llevaré unos cuantos disfraces, asi que este es un buen momento para decirte que ya no voy a escribirte más. Dentro de unas horas te borrarán de portátiles, móviles, relojes de ciudad, calendarios...  Se acabó.

Inadvertido en mi vida no vas a pasar, imposible. En principio eras el año en que acababa mi hipoteca, ya sólo por eso, merecías la pena. Pero ¡caray, tú si que sabes sorprender!

Variadito sí que has sido, sí. Has corrido un poco, aunque ha habido días que le has puesto plomo a los minutos. Muy generoso con todo lo que me has traído y con todo lo que te has llevado. Aún en tus momentos más locos, siempre equilibrando.

¿Un balance? Te he vivido. Quizá por eso no me cueste despedirte.

Adiós 2012. ¡Me encanta lo que has hecho conmigo!


                                       


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