La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

sábado, 29 de diciembre de 2012

Hoy ...

Me desperté con ganas de cambiar este desasosiego por gratitud. Y busqué el canto de Mercedes Sosa, para agradecerle a la vida tanto como me da. En un intento de escapar a la letra de su "todo cambia", le di al vídeo de las pequeñas cosas y después al de razón para vivir y... Me rompí.

Ya todo se ha hecho lágrima: la duda, el miedo, el pánico, la soledad, la muerte, la presión, el impulso, las ganas, la fe, la fuerza, la decisión, el futuro, las manos vacías, las explicaciones, la ausencia, las uvas, las posibilidades, la caducidad del pedido, el retorno, la rutina, las expectativas... Soy llanto.

Me he acordado de ti. Una vez me dijo tu madre que cuando necesitara algo, te lo pidiera, que eres un ángel. En medio de mi angustia te he implorado en alto "¡Amparo ayúdame!". Después de unos temas más de Mercedes Sosa, un recuerdo se ha abierto paso a modo de estrella fugaz. Fuiste tú quien me dio a conocer la música de esta mujer, yo no sabía ni que existía. De esto hace tanto como una vida, la tuya. Y no sé qué ha sido antes, si tu respuesta a mi súplica aún no pronunciada, llevándome a escuchar su música con demasiada determinación para la inseguridad que me acompaña, o me has traído el recuerdo para hacerme saber que estás conmigo. En todo caso he pensado ¡joder, me escuchan!

Vale Dios, si ella me escucha, también lo haces tú. Y quiero que también lo haga mi familia. Si estáis todos escuchando, por favor contestad. Que alguien me diga que me sostiene, que está todo hecho. Que al parecer tengo que abrir unas nueces. ¿Podéis ponerle una venda en los ojos a todos los que me miran expectantes?

Prefiero pensar que estáis, pero es que yo aquí no veo a nadie. Me he quedado sola con mi patata caliente. Y mira que no me importa compartirla... No hay forma de escaparse de este proceso, los recursos han salido por patas.

Esto me pasa por reunificarme

No hay comentarios:

Publicar un comentario