La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

sábado, 22 de diciembre de 2012

Desierto ...

Me duele el espacio.
Me duele Armand Amar.
Me duele el poema de los átomos.

No hay nada más que decir...
Y mi mente no calla.

Me duele la seguridad que me has ofrecido hoy.
Me anuncias grandes cambios, en verdad grandes, pero a mi me han empequeñecido.

Me duele un corazón que cambia de color.
Me duele tu rastro.

Me duele el tacto del terciopelo.
Me duele una luz roja parpadeando, que a veces es verde.

Me duele mi lamento, profundamente. Porque un lamento ha de doler y rasgar para que te despierte. Y aniquile tu lógica. Y desbroce a brazadas el bosque de tus demonios. Y te pese, y te aflija hasta ahogarte. Porque ahí, sólo pensarás en respirar.

Inhalar... Exhalar.

  
                                            

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