Te cuentas por años, que a los vampiros les gusta la sangre y resulta que lo único que quieren chupar es vida. Y sí, es cierto, conforme la vida les inunda, se les van afilando los colmillos. Pero sólo es el resultado de una sonrisa.
Y un día te da por bailar en medio de la pista, en vez de quedarte al lado de la columna; y sentirte igual que la rubia que siempre se lleva el premio gordo... ¡Anda, pero si es que ahora soy rubia! Y vale sí, la rubia se lleva el premio gordo ¡pero yo también!
Contaba la leyenda de mi vida, que siempre es mejor ser hormiga que cigarra. Pero es que yo me siento cigarra. No sabría qué hacer con tantas reservas sin tener luz para disfrutarlas.
No puedo escribir un texto ordenado, porque no hay orden en el sentir. Y yo ahora me estoy perdiendo en lo vivido y profundamente sentido. En cómo una lámpara de ikea puede iluminar momentos inolvidables, y en lo sabroso que puede resultar un bocata de mortadela. Degustar un croissant mientras te miras en el espejo de la peluquería y te dices a pesar de todas las dudas que sí, que mi tono es un 10 ¡coño!
En un barrio con gràcia, la gente tiene una gracia especial para desearte la navidad, o para intentar retenerte lo que dura un chupito. Y yo, que me siento cigarra en activo, me saboreo los encuentros y los chupitos que se empeñan en que tome, aunque cambie de barrio.
De camino a todo, siempre hay un ángel que me abre la puerta. Imposible no comenzar el día, o la tarde, o la noche, desde su centro. A veces me pone música y comida sana; otras, enciende las luces para que pueda contemplar tanta belleza andante.
No hay localización que se me resista, con un buen gps en modo gpz. Lo mismo me encuentra una plaza, que un cáliz olvidado, o una irlandesa donde practicar el inglés y comprar eso que siempre está agotado.
Necesito varios inviernos para recuperar tantos instantes y momentos vividos. Mira, te voy a hacer un pequeño guiño, porque si estabas allí y bajamos juntos, seguro que era para ti.
Y luego estás tú, que das valor a cada alegría. Y que sigues aquí, para repetir y repetir. Seguro que nos dirán que las cigarras viven en mundos de yupi, pero mientras que vivamos en el mismo...
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