Dos días poniéndole kilómetros a esta habitación cuadrada. Lo justo para que entrara aire renovado, me cambiara la perspectiva y pudiera contemplar el mar aunque de lejos.
Dos días abandonada a lo imprevisto con lo puesto.
De vez en cuando la vida te despoja de las tonterias como puede. Con una fiebre o con un gato en el sofá.
Mañana más.
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