Creo que todos los seres mágicos del jardín se han ido de vacaciones hasta que vuelvan los duendes. Echo de menos a Gusano Gusanov y a su primo, y eso que hablan raro... La dulce margarita del jaldín, que ha vivido en China, también parece haber desaparecido. Supongo que el caracol veloz agradecerá no tener que dar la alarma a la comunidad por la presencia de extraños. Y la mosca espía estará aprovechando estos días para escribir sus arriesgadas misiones. Ahora tiene ese descanso merecido, los duendes dan para mucho.
Los días me traen nuevas experiencias para contar, pero yo amanezco con menos palabras cada mañana. Lo justo para pedirle al dios de las cosas tontas que me siga favoreciendo al escuchar la canción que necesito cuando enciendo la radio, o como cuando me hace coincidir con el paseador de perros.
Aprovecho para añadir a mis pedidos que la cortina de baño no me toque cuando me estoy duchando. Y que toques la onda indicada para no perder la conexión a internet cada dos minutos.
Y eso.
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