La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Sin puntos aparte ...

Recién llegada. Vegetando en mi sofá amarillo tirando ya a marrón. He puesto el telediario de las 20:00. Por darme una dosis de realidad; llevo semanas sin saber lo que pasa en el mundo. Claro que con saber lo que pasa en el mío creo que es suficiente. Confieso que me da igual, lo veo todo ajeno a mi. ¿Irresponsable? Pues si me mides por los parámetros habituales, probablemente lo seré. Me sigue dando igual. Ahora mismo lo único que me motiva es tomar ibuprofeno para intentar parar este dolor de cabeza que lleva todo el día conmigo. Claro que para eso tengo que levantarme del sofá amarillo tirando ya a marrón. Y comer algo. Es que no sé a qué hora cenar, estoy despistada. Como últimamente lo hacía en compañía y según llegaran los vientos... Acabo de rechazar una tortilla de patata que podría haber solucionado todo este dilema. Pero es que estoy fangosa. Ya sabes, ese estado en el que te pones pijama, no te duchas, buscas en tu mp4 las canciones más tristes, te las pones, y te las vuelves a poner; hasta que te pongan mucho más triste de lo que estás y te hagan llorar. Y llores sin consuelo, porque no hay nadie que te lo de. Y entonces te sientes mucho peor todavía, y te revuelcas aún más en el fango, dándote lástima por lo mucho que tú mereces y lo poco que tienes. Y te pones mimosa, y como queriendo decir algo importante les mandas wassap a la gente para que te atiendan. Sin olvidar meter una carita amarilla de esas tan tristes que seguro provocará un ¿te pasa algo? ¿Y esa carita triste? ¡Conseguido! Ahora ya puedes soltar toda tu pena murcia mientras sigues revolcándote en el fango. Pues nada, eso :-(. Si quieres me puedes escribir o algo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario