Me gustaría crear un espacio donde tú pudieras ser tú. Al menos por un ratito.
Donde nos encontremos para mirarnos. Que puedas venir sin haber hecho deberes de meditación, sin que domines la técnica de la respiración abdominal.
Que te comuniques conmigo y con los que estén. No te prepares discursos, ni revises tu oratoria. Ven con la ropa que te dé la gana. Trae malos pelos o barba de tres días.
Pide un té o una cerveza. Y si te da confianza sostener una copa, sostenla.
Ven a vaciarte. Habla como lo haces contigo mismo. Habla de lo que necesites hablar. Comunica con voz, con gestos, con poses... Comunica como sepas.
Deja tus etiquetas al entrar. Puedes recogerlas al salir o si lo prefieres hacerlas pedacitos. Tendré siempre una papelera a punto.
Te voy a escuchar, te vamos a escuchar. Y esto te va a aliviar. Ojalá te enganches, eso te demostraría que te gusta ser tú cada vez más.
No te presentes como tu oficio. Di tu nombre si te apetece.
Comparte un sentimiento, un bloqueo, un enfado o una canción. Si lo prefieres baila como no te atreves a hacerlo nunca. Baila sin control, sin una voz terapeútica que dirija tus movimientos para que sueltes.
Intentaré tener música para acompañar.
Me gustaría crear un espacio donde puedas encontrar al amigo y al café sin tener que pedir cita. Con el calorcito suficiente para acoger tus lágrimas, con saborcito para compartir tus experiencias.
Me gustaría aportarte, al menos el espacio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario