La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

jueves, 3 de enero de 2013

D.D. Parte 2 ...

Pretendía que no os afectara la onda expansiva. Y entiendo que si sueltas una bomba, lo menos que te puede pasar es que te desequilibre.

Están llegando. Los abrazos. Es mi impaciencia ante los procesos. Me he lanzado al vacío, es normal el susto. No puedo daros razones de peso que os alivien. Tenía que hacerlo, tenía que atreverme. De no haberlo hecho, no me lo habría perdonado nunca y caminaría mis días como un espectro.

Sé que el momento actual se vive desde el miedo, puede parecer una locura aún en tiempos de bonanza. Renunciar a un trabajo "estable" es como echarle un pulso a la cordura, pero no me quedaba otra. Era el momento y la coyuntura perfecta para mi.

Yo me siento fuerte, no me arrepiento ni un ápice. Tengo todo un abanico de posibilidades ante mi. Si sigues tu camino, todo lo que necesitas te va llegando, no tengo duda.

Mi plan es realizar un proyecto compartido, romper nueces a cuatro manos. Si puedo escoger, me quedo contigo, pero si no estás, seguiré estando conmigo. La necesidad de cambio es mía, tengo las herramientas y la fuerza para salir al mundo y conquistarlo.

Y no sé por qué me vienen estos versos de Teresa a la mente: "... No me mueve mi Dios para quererte, el cielo que me tienes prometido.." Ahí los dejo.

Tengo las riendas, hay un camino... Pues a explorar.

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