Con el tiempo vas llenando tus días de costumbres. Me gustaba ir a la misma panadería por charlar un poquito con Esther; dos palabras hoy, una frase mañana, y un día una conversación. Pero siempre un: "me alegro de verte".
Convertí también en costumbre ir al menos una vez al mes a tratar mi cuerpo. De eso se encarga Nines-reflex, que es como la tengo en mis contactos. Nadie le entiende como ella, a veces mucho mejor que yo misma. Es impagable pasar una hora abandonada al cuidado del tacto y a la música, mientras en un breve espacio de tiempo eres tú quien se ocupa de él.
Me gusta el silencio que se respira en tu herbolario, Roberto. A veces casi siento que profano tu espacio con mi voz. Es como una extensión tuya: lento, suave, callado, cálido... No olvides quedarte corto con la meditación, a ti el mono te sienta genial.
Tantas costumbres que me han regalado encuentros... Y tantos encuentros han hecho una costumbre...
Quizá no estéis entre mis más cercanos, esos de andar por casa y por los bares; pero no quiero irme sin daros un abrazo. No puedo nombrar a veinticuatro años de mostrador, a unos pocos de clase de inglés, a uno sólo de Uned (Rosa, te debo mi aprobado)... ¿Cómo hago esto sin que duela?
Con el tiempo, vas eligiendo tu propia familia de vida. La mía es bien bonita. Mis amigas del alma, las que estos días os alegráis tanto por mi decisión de marcharme. No voy a pensar en lo que vosotras sentiréis y sentís; ni siquiera puedo expresar lo mío. Estamos aquí y seguimos juntas, nos acompañamos en la vida sin ningún contrato eclesiástico ni judicial. Nos queremos en libertad, desde el sosiego que da la confianza de tenernos.
¡Ay, que no me sale expresar! En todos los casos se me quedan cortas, cortísimas las palabras amiga, hermana, confidente...
Nines, tú no has nacido para estar triste, asi que ni se te ocurra dejar de sonreir.
Vicky, tú has venido aquí a comerte la vida, por favor no abandones tus sueños... (Jamaica ;-) )
Rosa, líate el poncho a la cabeza y ponte a bailar...
Vale, no puedo hacerlo, no os puedo seguir nombrando. No estáis todos los que sois, y sois tantos que si sigo me rompo. Quizá algún día me atreva a compartiros, a cada uno, en un post. Ahora, por el momento, os quiero profundamente.
Me ha salido un poco chungo el homenaje, eso me pasa por querer poner palabras a lo intangible.
Por cierto Helena, me voy a vivir contigo a Barna, me alejo un poco de toda esta gente, pero vendrán a visitarme, así que hazles un hueco.
Os espero en la casa azul.

No hay comentarios:
Publicar un comentario