¿Qué hace que te fijes en esa persona? ¿Qué ves en ella que te imanta?
¿Qué circuitos se activan? ¿La miras a ella o es a ti a quién ves?
¿Es ella quien te voltea la vida, o eres tú quien se voltea la suya?
¿Corres a su encuentro para dárselo todo?¿O por el contrario sientes que si no es en su presencia eres incapaz de dártelo a ti?
Quizás esa persona sea una excusa para poder, por fin, mostrar todas tus caras. Sentir que no te da miedo lo que pueda encontrar, es perdértelo a ti mismo.
La mañana está gris y el té demasiado caliente.
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