La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

viernes, 7 de septiembre de 2012

Desde el cabreo ...

Me aburre el pensamiento único, más bien no lo soporto.

Bienaventurados los que dicen ¿y qué? Tú eres libre para decidir lo que quieras en cada momento ¿ por qué coño te escudas en mi para justificar una conducta? Yo no soy responsable de tus limitaciones ni de tus pensamientos. Si no eres capaz de defender tu sitio, si estás siempre de prestado, no pretendas que yo comparta tu sentir.

Estoy donde estoy, el tiempo que quiera. Si tú te quedas, es porque quieres quedarte. Si no eres capaz de reconocer que estás mejor donde estás que donde piensas que debes estar, es tu problema. Ni se te ocurra echarme la peta de que yo no capto la situación.

Si me educaron para servir antes a los deseos de los demás que a los míos (que sí), pues lo siento, pero paso. Compartimos lo que quieras, pero no, ya no, ya no voy a pensar por ti, ni sentir por ti, y mucho menos decidir.

Decidir es elegir, y claro, eso es jodido. Mejor me posiciono en el deseo del otro, que no me compromete y justifica todas mis miserias.

Manda narices, pero qué fácil es opinar, peor aún, responsabilizar al otro de tus actos.

¡Mira que han hecho daño los putos púlpitos! Generación tras generación, ahí metiendo neuras en vena. Grises educando a grises.

Que no, que no te escucho, que lo políticamente correcto me anula, te anula. Que no me da la gana, que me gusta la gente que se atreve, que defiende su pensamiento.

Mierda de rebaño uniforme y gris. Arrrgggg!

                                                   

                                                   

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