La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

sábado, 29 de septiembre de 2012

El peso de la lluvia ...

El tiempo y yo somos uno. Llueve en calma, pero sin descanso.

Y no es que yo esté pidiendo un sol, aunque ojalá lo hiciera.

Sé que me he pasado al lado oscuro, que no interpreto, que me he posicionado en la expectativa. Y eso siempre decepciona.

Pero ¡cómo me cuesta girarme! Estoy segura de que mi perspectiva cambiará si lo hago.

¿Por qué se está tan bien en el lado oscuro? ¿Qué hay en el drama que me engancha tanto?

Me paraliza; lo hace incluso de forma física. Me roba cada día energía vital. ¿Por qué sigo aquí?

No sé si este peso que llevo en mis hombros es mío o no (Jodorowsky diría que son mis abuelos), pero no lo quiero. Ahora la que decide soy yo, asi que aún en el caso de haberme apropiado de temores ajenos, decido que no lo quiero.

Mi gladiadora acaba de salir a escena. Se ha vestido, está en la arena y lleva lanza.

¡Leones a mí...!

No hay comentarios:

Publicar un comentario