La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

domingo, 30 de septiembre de 2012

Tú mandas ...

Oye Dios, prefiero que me escribas cada día en la pared del salón lo que tengo que hacer. Bien tempranito, para no confundirme en pistas, ni señales, ni realidades, ni interpretaciones varias.

Renuncio al libre albedrío. Ya sé que tú lo hiciste con buena intención, sin ganas de ser acusado de controlador, pero mira, si lo decides tú (que al final siempre se cumple tu santa voluntad), pues me ahorro dolores de cabeza (intensos, bien lo sabes).

No hace falta que me descubras las sorpresas, simplemente me das el itinerario del día y lo demás ya lo voy descubriendo yo.

Así dejaré de hacerme tanta pregunta, y cada vez que las dudas me desquicien, solo tendré pensar que estaba escrito en la pared de mi salón... Y que tú mandas.

Me estoy dejando los ojos y las neuronas en ver e interpretar señales, y he petado.

Igual es cosa del reinicio, pero está siendo complicado aguantar tanto tiempo este mareo.

Asi que ve preparando mi cuaderno de ruta. Si hace falta te quito algún cuadro para que tengas suficiente espacio en la pared. Házmelo saber. Espero tus noticias.


                                                       

No hay comentarios:

Publicar un comentario