No creo que se trate de empujar. Tampoco de resistir. Deslizarte, solo eso.
Llevo mal que me digan lo que tengo que hacer, siempre ha sido asi. Le pongo tanta intensidad que cuando he hecho caso, he perdido mi voluntad.
Quizá me pierda buenos consejos, aunque tengo el otro extremo; a veces me los cojo todos. Pero es que si no me llegas cuando me los das, si lo que me dices me suena más a imposición que a posibilidad, simplemente no funciona. Y me enfada.
A veces la buena intención sabe a acusación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario