La Palabra es tan libre que da pánico...

(Benedetti)

domingo, 23 de septiembre de 2012

Música ...

Hay un tipo de música que mi alma reconoce, que la hace suya, que la exalta.

No sé dónde se encuentra físicamente el alma, pero cuando escucho esa música, mi alma está en el pecho, justo ahí donde ponemos la mano cuando nos embarga la emoción.

Es como si quisiera escapar, o expandirse. Si no fuera por la dichosa gravedad, sería capaz de levitar, de hecho estoy segura de que mi alma se escapa y es mi pecho el que quiere seguirla, por eso siento esa inmensidad, ese abandono. Como si algo etéreo me uniera a lo inexplicable.

Y es inmediata la respuesta a esta caricia:  lágrimas. Serenas, limpias. Es mi manera de dar las gracias por tanta belleza.

Sin duda tenemos un Ser Superior, o infinito, o de luz ... Para componer música tan bella, una parte de ti tiene que ser la belleza misma.

A mi me conmueve.
                                   

                                         

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